25 de octubre de 2006

España.- La familia Calvo mantendrá el grupo conservero y la tercera generación controlará el plan de expansión

El consejo de administración nombra consejero delegado a Manuel Calvo García Benavides e incorpora a otros tres miembros de la familia

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

La familia Calvo, propietaria del 77,8% de las acciones del Grupo Calvo, ha optado por conservar su participación mayoritaria en la empresa conservera y descartar su posible venta, de forma que la tercera generación de esta saga familiar tomará el control del plan de expansión de la compañía.

Fuentes de la empresa confirmaron a Europa Press que el consejo de administración del grupo conservero ha decidido "de forma unánime" rehusar las posibles ofertas inversoras y que la tercera generación de la familia continúe con el proyecto de expansión en mercados diseñado en el año 2003.

Estas fuentes explicaron que la familia Calvo siempre barajó dos alternativas: estudiar posibles ofertas inversoras o que nuevos miembros de la familia se hiciesen con las riendas del grupo conservero, el mayor de España y el quinto mundial.

"La empresa no llegó a estar en venta, la prueba es que el cuaderno de ventas ni siquiera llegó a salir de Nmás1" --la firma de inversión a la que la empresa dio mandato de venta--, aseveraron las fuentes del grupo conservero consultadas por Europa Press.

En su nueva etapa, el grupo conservero pretende continuar con el proyecto de desarrollo diseñado en el año 2003, y que se centra en un plan de expansión a nuevos mercados, sobre todo en Europa, Latinoamérica y el norte de África. Además, la empresa también se ha comprometido a que en el mercado español se prosiga "con la actividad actual".

"El Grupo Calvo pretende con este proyecto incrementar su competitividad dentro del mercado global en el que actúa, así como promover el crecimiento de la compañía, consolidando, con estas iniciativas, su liderazgo a nivel nacional e internacional", asegura la empresa en un comunicado.

RELEVO GENERACIONAL

Para garantizar el relevo generacional en la cúpula directiva del Grupo Calvo, el consejo de administración de la empresa ha decidido, además de mantener al equipo actual, incorporar a cuatro nuevos miembros de la familia que suponen "savia nueva".

Así, el equipo gestor contará como nuevos miembros con Luis Calvo Lema, Luis Ríos Calvo, José Martínez Calvo y Manuel Calvo García Benavides. Este último, hijo del vicepresidente del grupo, Manuel Calvo, será nombrado consejero delegado de la empresa.

Calvo García Benavides tiene 38 años de edad y hasta el momento era director de operaciones en Brasil, y previamente fue gerente de Calvopesca El Salvador.

ACCIONARIADO

Los hermanos Calvo Pumpido controlan el 77,8% del accionariado del grupo conservero, mientras que el resto de accionariado se reparte entre Caixanova (11%), Caja Burgos (5,5%) y Caja Castilla-La Mancha (5,5%).

La empresa obtuvo una cifra de negocio de unos 350 millones de euros en 2005, frente a los 257 millones del ejercicio anterior. Su resultado bruto de explotación (ebitda) alcanzó casi los 25 millones de euros en 2005.

El Grupo Calvo nació en 1940 en la localidad coruñesa de Carballo. La compañía cuenta con seis plantas de fabricación, dos en las localidades coruñesas de Carballo y Esteiro y las otras en Marruecos, Venezuela, El Salvador y Brasil.

El grupo Calvo inició su expansión internacional en el año 1993, cuando compró la marca italiana Nostromo. En el año 2003 realizó una inversión de más de 110 millones de dólares en El Salvador con la apertura de una fábrica de conservas de atún en la que trabajan más de un millar de personas, lo que supone un tercio de la plantilla del grupo. Además, la conservera gallega consiguió saltar al quinto puesto en el ránking mundial con la adquisición de la brasileña Gomes da Costa.

El Grupo Calvo da trabajo a unas 700 personas en sus fábricas de Carballo y Esteiro y es uno de los principales motores económicos de la zona, por lo que la noticia de su posible venta generó preocupación entre los representantes sindicales y sociales y entre los dirigentes políticos. La Xunta incluso llegó a mediar para intentar que Calvo se quedase en manos de capital gallego.