31 de agosto de 2009

Estrategia Afganistán debe cambiar: comandante EEUU

Por Peter Graff

KABUL (Reuters/EP) - La situación en Afganistán es grave, pero la victoria puede alcanzarse con un cambio de estrategia, dijo el lunes el comandante de las fuerzas occidentales en el país.

Las autoridades no han dado indicios públicos de si el general del Ejército estadounidense Stanley McChrystal, que está al mando de más de 100.000 soldados de Estados Unidos y la OTAN, pedirá más refuerzos para llevar a cabo su nueva estrategia.

Se espera que un documento final sobre la estrategia detalle un enfoque completamente revisado para llevar a cabo la guerra, considerada por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, como su prioridad en política exterior.

"La situación en Afganistán es grave, pero el éxito es alcanzable y requiere la implementación de una estrategia revisada, compromiso y determinación y un incremento en el esfuerzo unificado", dijo McChrystal en un comunicado en el que anunció que la revisión está lista.

El informe llega en un momento en el que Afganistán está esperando ansiosamente los resultados de las elecciones presidenciales del 20 de agosto.

Los nuevos resultados parciales publicados el lunes dieron al presidente Hamid Karzai una ventaja sobre su principal rival, el ex ministro de Relaciones Exteriores Abdullah Abdullah, pero no lo suficientemente amplia para evitar una segunda vuelta.

McChrystal, que ha trabajado en la revisión desde que Obama lo nombró para el cargo en junio, envió el documento al Comando Central del Ejército estadounidense (CentCom), que dirige las guerras en Irak y Afganistán, y al cuartel general de la OTAN en Bruselas.

Oficiales militares dicen que no contiene recomendaciones firmes sobre el tamaño de la fuerza, pero podría sentar las bases para una decisión sobre futuros envíos que se tomará dentro de unas semanas, un cálculo cargado de política que podría suponer un momento crucial en la presidencia de Obama.

RESULTADOS EN EL SUR

Los resultados del lunes, con casi la mitad de las urnas contabilizadas, daban a Karzai un 45,9 por ciento de los votos contra un 33,3 por ciento para Abdullah. Pese a que esa diferencia sugiere una segunda vuelta, pertenecen mayoritariamente al norte, donde el rival del mandatario tiene su base de apoyo.

Aún están pendientes los resultados del sur -el bastión de la etnia pashtún que apoya a Karzai-, que podrían otorgar al presidente una victoria en primera ronda. Sin embargo, ese desenlace sería disputado por Abdullah, que dice que allí es donde se dio una fuerte manipulación de votos.

Un organismo supervisor independiente, la Comisión de Quejas Electorales, está investigando casi 2.500 acusaciones de abusos, incluyendo 567 que dice ponen gravemente en duda el resultado de la elección.

Las autoridades occidentales inicialmente elogiaron la elección porque los militantes talibanes no lograron sabotearla, pero sus evaluaciones se volvieron más cautelosas a medida que aumentaron los reclamos sobre irregularidades.

En áreas del sur del país, la concurrencia fue baja debido a ataques y amenazas talibanes.

Un experto en contrainsurgencia dijo el lunes que el Gobierno afgano debe luchar contra la corrupción y brindar servicios a la población, porque los militantes talibanes están llenando esos vacíos y ganando apoyos a su causa.

Los talibanes están dirigiendo tribunales, hospitales e incluso tienen un defensor del pueblo en paralelo al Gobierno, lo cual inclina la balanza a su favor en muchas comunidades locales, dijo David Kilcullen, asesor del general McChrystal.

"Un Gobierno que está perdiendo frente a una contrainsurgencia no está siendo superado, está perdiendo poder. Y eso es lo que está ocurriendo en Afganistán", dijo Kilcullen al Club Nacional de Prensa de Australia.

McChrystal está al mando de 103.000 soldados en Afganistán, entre ellos 63.000 estadounidenses, más de la mitad de los cuales llegaron este año como parte de un incremento que comenzó con el ex presidente George W. Bush y se fortaleció con Obama.