27 de diciembre de 2013

Gobierno y partidos de Perú acuerdan unidad y respeto al fallo sobre diferendo con Chile

LIMA, 27 dic, 27 Dic. (Reuters/EP) -

- El Gobierno y los partidos políticos peruanos acordaron el viernes mantener una posición común frente a la sentencia que emitirá a fines de enero la Corte Internacional de Justicia de La Haya sobre un diferendo limítrofe con Chile, tras un inusual encuentro entre el Ejecutivo y fuerzas opositoras.

En la ocasión, los representantes políticos peruanos emitieron una declaración conjunta en la que se comprometieron a respetar el fallo, sea cual sea el resultado, para preservar las relaciones con Chile que se han profundizado en los últimos años.

"Reafirmamos finalmente nuestra convicción de que la lectura de la sentencia así como su ejecución, nos encontrará con el mismo clima de unidad y confianza mutua con Chile que se ha mantenido a lo largo del proceso, para lo cual nos comprometemos a seguir trabajando", según el texto de la declaración leída por el primer ministro, César Villanueva, al término de la cita.

La sentencia sobre el pedido de Perú para demarcar la frontera marítima -que Chile considera que ya está establecida- se conocerá el 27 de enero, tras haber sido pospuesta a mediados de año por vacaciones del tribunal y luego para no coincidir con la elección presidencial chilena.

Perú presentó en el 2008 la demanda que busca fijar su frontera marítima sobre una zona de conflicto de unos 38.000 kilómetros cuadrados.

"Confiamos en que el fallo que emita la Corte Internacional de Justicia basado en el derecho internacional otorgará al Perú los derechos marítimos que le corresponde conforme a ello", afirmó Villanueva, citando la declaración de seis puntos.

El primer ministro dijo además que los partidos políticos apoyarán la decisión de las autoridades de Perú y Chile "en el sentido de acatar y ejecutar el fallo, el cual es inapelable, sea cual fuere el contenido del mismo".

Pese al diferendo, el intercambio comercial y las inversiones entre Perú y Chile, ambos socios en la Alianza del Pacífico, han crecido en los últimos años y no deberían de verse afectados por el resultado de la demanda, según analistas y empresarios de ambos países.