10 de diciembre de 2013

Iberoam.- El Banco Mundial insta a Latinoamérica a impulsar reformas estructurales para evitar la frustración social

ASUNCIÓN, 10 Dic. (Reuters/EP) -

El economista jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Augusto de la Torre, ha instado este lunes a los países latinoamericanos a impulsar reformas estructurales para evitar la frustración social y ha advertido de que se enfrentan a un período de menor crecimiento económico y mayor volatilidad.

"Algunas de esas reformas deberían apuntar a crear empleos de calidad, mejorando la capacidad de las empresas para innovar y generando el vigor económico que muestran países como Corea del Sur o Taiwán", ha añadido De la Torre, que ha subrayado que "por ser un importante productor de materias primas, la región sufre los efectos de una caída en la demanda global".

El Banco Mundial estima que el crecimiento para el próximo año será de entre un 2,5 y un 3 por ciento, al menos tres puntos porcentuales por debajo del ritmo de hace cuatro años, según ha precisado el experto. Por ello, insiste en que si no se hacen reformas "el crecimiento será más bajo y el progreso social que está experimentando la zona se va a estancar".

"Puede haber una ola enorme de frustración de las nuevas generaciones que pueden sentir que les puede ir mejor en la vida. Ahí el tema de la capacidad de generar empleos de buena calidad", ha apostillado el portavoz del Banco Mundial, que ha resaltado que "si Latinoamérica no encara las reformas estructurales pendientes, la región podría volver al pasado".

La reciente bonanza económica de América Latina alimentada por las materias primas permitió mejorar los índices macro, estabilizar la inflación en la mayoría de los países y lanzar programas sociales que sacaron a 70 millones de la pobreza.

"Puede ser que lo que pase a futuro es que hayamos alcanzado un salto de progreso social que se quedó estancado y luego entremos en una especie de trampa de bajo crecimiento, baja generación de empleo y bajo ahorro", ha concluido el economista.