19 de noviembre de 2009

Iberoam.- La CEPAL vaticina que 9 millones de personas caerán en situación de pobreza en América Latina

SANTIAGO, 19 Nov. (EUROPA PRESS) -

La crisis económica provocará que unas 9 millones de personas en América Latina caigan en situación de pobreza este año, alertó este jueves la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en su informe Panorama social de América Latina 2009.

El estudio prevé que la pobreza en América Latina aumentará 1,1 por ciento y la indigencia se elevará 0,8 por ciento durante este año, como consecuencia de la crisis financiera que ha golpeado con mucha fuerza algunos países de la región, informó el organismo.

Los cálculos de la CEPAL apuntan que en ese continente vivirán 189 millones de personas en situación de pobreza, lo que representa el 34,1 por ciento de la población, mientras que los niveles de indigencia se elevarán a 76 millones, es decir, el 13,7 por ciento de la población.

La CEPAL lamenta esta situación que se produce después de que América Latina lograra, en los últimos años, superar los niveles de pobreza, lo que además retrasará el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de erradicar la pobreza extrema y el hambre para el año 2015.

"No podemos decir que hemos echado por la borda los logros alcanzados entre 2002 y 2008. No es un sexenio perdido. Sin embargo, este aumento de la pobreza nos obliga a actuar", informó la secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena.

Con estos datos, el 85 por ciento de avance sobre la erradicación de la pobreza caería en 2009 a 78 por ciento, destacó el organismo en su informe.

Bárcena consideró que, para poder cumplir con los objetivos, la región de replantearse "los programas de protección social, con una visión estratégica de largo plazo y medidas que sepan aprovechar el capital humano y resguarden el ingreso de las familias y grupos vulnerables".

No obstante, destacó que esta crisis tendrá un impacto menor a las que anteriormente han tenido lugar en ese continente, porque la mayoría de los países han logrado mantener, con sus excepciones, las bajas tasas de inflación y el poder adquisitivo de las remuneraciones.