12 de mayo de 2006

Iberoamérica.- Nestlé presenta su Informe de Responsabilidad Social Corporativa en América Latina

La RSC es "un camino en sí mismo y una capacidad indiscutible para aportar al negocio y a la sociedad un valor añadido a largo plazo"

MADRID, 12 May. (EUROPA PRESS) -

El gigante suizo de la alimentación Nestlé presentó recientemente su Informe de Responsabilidad Social Corporativa en América Latina, en un intento de hacer recuento de sus operaciones e impacto en el continente, así como sobre su gestión y su cultura corporativa.

Según recoge 'Ethical Corporation', el alcance operacional o 'huella' de la compañía es muy elevado en el continente latinoaméricano, para la que trabajan más de 275.000 agricultores, que cultuvan los productos 'estrella' de la marca: 218.000 productores se dedican al café, 35.000 al ordeñe de reses para la leche y 22.000 a otros productos, por un valor de 1.800 millones de dólares (1.400 millones de euros) en mercancías y servicios en un total de 72 fábricas ubicadas en toda Sudamérica.

Además, la firma cuenta con más de 38.000 trabajadores que se ocupan de la fase final de los productos que luego se venden a cerca de 400 millones de consumidores en la región. La cantidad de leche que Nestlé produce sólo en Brasil es muy superior a la que se comercializa y consume en todo Suiza.

Nestlé ha trabajado para la elaboración de esta Memoria con la firma de consultoría Fundation Strategy Group (FSG), en colaboración con la Escuela de Negocios de Harvard, para estudiar sus prácticas y el impacto social que la compañía ha tenido durante varias décadas en América Latina, donde instaló su primera fábrica en 1921, en Brasil.

"Nuestra investigación demuestra claramente que la compañía está profundamente preocupada por su impacto social y ambiental en América Latina, en sus habitantes, su entorno y todos los aspectos que puedan estar influenciados por nuestras actividades", puntualiza la introducción de la Memoria, titulada 'El Concepto de RSC de Nestlé en América Latina', de reciente publicación y similiar al que apareció el pasado año en relación con África.

EL resultados ha sido un documento actualizado de la 'huella' de la compañía y sus espectativas en materia de RSC en el continente, así como sus intenciones en lo que respecta a su relación con sus grupos de interés o 'stakeholders'. "Se trata de un análisis riguroso de todo lo que hace la compañía y de los impactos que esos actos provocan", insiste la primera parte del documento.

La publicación incluye numerosos ejemplos de cómo Nestlé "apoya y cubre las necesidades de los habitantes locales" y describe las diversas iniciativas puestas en marcha por la compañía para contribuir al desarrollo regional de todas las zonas en las que se ubican sus centros de producción y explotación.

Como 'primer paso', la compañía "fija las metas y las medidas de progreso sobre una base global en el área de los impactos del desarrollo agrícola, de la fabricación, y de la educación del consumidor para lograr el acoplamiento entre la estrategia de Nestlé y su responsabilidad social", explica el director de FSG, Mark Kramer.

EL CAMINO EMPRENDIDO POR NESTLÉ

En la introducción de la Memoria, el presidente ejecutivo de la firma, Peter Brabeck-Letmathe expresa su "convicción" y confianza en que Nestlé haga de la RSC "una parte inherente a su gestión estratégica", pero al mismo tiempo, defiende que ésta es "un camino en sí mismo en términos empresariales y una capacidad indiscutible para aportar al negocio y a la sociedad un valor añadido a largo plazo".

A su juicio, ésta es "un punto de partida y una meta a la vez" y permitirá a las compañías tomar parte en un debate esencial de la sociedad. "La RSC más importante debe nacer de la alta dirección de las empresas, nacer hoy y continuar activa cien años después, porque con ello garantizaremos la continuidad del negocio", señaló el responsable durante la presentación de la Memoria.

Los consultores de FSG han desarrolloado un modelo de RSC para Nestlé y al que han bautizado como 'Creating Shared Value', que pasa por "crear valor compartido es un acercamiento a la RSC que no se centre en responder a un sistema de criterios externos estándares, o en la filantropía, sino en la idea de 'win to win', en la que las dos partes siempre ganen", explicó Kramer.

Kramer insiste en que "crear valor compartido representa una nueva 'tercera ola' en la evolución de la responsabilidad social corporativa", por la que Nestlé está apostando con el fin de definir su posición de "pionero" o "avanzadilla".

Durante la junta anual de accionistas de la compañía celebrada en abril Brabeck dijo a su audiencia: "sin duda este nuevo modelo de Nestlé podría influenciar perceptiblemente en el actual debate en curso de la responsabilidad social corporativa".