21 de septiembre de 2009

Litio, el oro gris que buscan grandes firmas en Bolivia

Por Diego Oré

UYUNI, Bolivia (Reuters/EP) - Durante décadas el sur de Bolivia atrajo a mochileros de todas latitudes en busca del Salar de Uyuni, el desierto de sal más grande del mundo.

Sin embargo, quienes ahora hacen el polvoriento viaje en tren y vehículos todoterreno son representantes de empresas mineras y químicas que buscan industrializar el litio que yace bajo su inmensa capa de sal.

La crisis energética y las crecientes preocupaciones ambientalistas obligaron a la industria automotriz a volcarse hacia la fabricación de vehículos eléctricos, algo que parece muy próximo a un explosivo crecimiento tras el perfeccionamiento de la batería de ión de litio.

Más livianas y de mayor rendimiento que sus predecesoras de níquel, las baterías de ión de litio son utilizadas también para proveer de energía a computadoras portátiles, cámaras digitales y teléfonos celulares.

Pero, en su intento por explotar el litio boliviano, las grandes firmas han chocado con el Gobierno de Evo Morales que, sentado en casi la mitad de las reservas del preciado metal, dijo que aceptará socios a condición de que Bolivia reciba un 60 por ciento de los ingresos del prometedor negocio.

"El Estado siempre tendrá la mayor cantidad de acciones y eso será parte de las negociaciones que debe hacer el ministro (de Minería) con la participación de las fuerzas sociales", dijo Morales los primeros meses del año.

Agregó que pretende que Bolivia exporte a mediano plazo no sólo litio metálico sino baterías de ión de litio y, hasta automóviles, algo inimaginable en un país que apenas está dando pasos para desarrollar una industria siderúrgica.

Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS por sus siglas en inglés) Bolivia posee, al menos, 5,4 millones de toneladas de litio de las 12 millones existentes en todo el mundo.

PLANTA PILOTO

Tras varios tropiezos, el Gobierno inició en mayo del 2008 la construcción de una planta piloto de seis millones de dólares para investigar la explotación de carbonato de litio en el salar de Uyuni.

"A fin de año (2009) o, en el peor de los casos, a principios del 2010 estará lista la planta", dijo a Reuters el jefe de la Planta Piloto, Marcelo Castro, en el sitio donde se levanta la infraestructura, a más de 3.700 metros sobre el nivel del mar y rodeado de un manto de sal de al menos 10.000 kilómetros cuadrados.

Se prevé que la planta producirá unas 500 toneladas anuales de carbonato de litio, además de otros productos.

Esto le permitiría a Bolivia definir el diseño de una futura planta industrial con la que espera producir a mediano plazo 30.000 toneladas anuales de carbonato de litio.

El vecino Chile, el primer productor mundial de carbonato de litio, procesa actualmente unas 40.000 toneladas anuales, copando más del 40 por ciento del suministro global.

Según analistas consultados por Reuters, Bolivia no lograría sus metas de producción de litio sin el apoyo de la empresa privada.

El Gobierno ha iniciado conversaciones con firmas como las japonesas Sumitomo y Mitsubishi y la surcoreana LG. Sin embargo, el que lleva la delantera es el grupo francés Bolloré.

"Los franceses han hecho una propuesta interesante que ahora queremos recibirla de manera escrita. Han asimilado la política del Gobierno de industrialización en el país, en el Salar (de Uyuni)", dijo en la última semana el ministro de Minería, Luis Alberto Echazú.

LITIO BOLIVIANO, ¿CANTIDAD O CALIDAD?

Para Castro, de la Planta Piloto, el litio es la gran oportunidad que tiene Bolivia para salir de la pobreza. "Financieramente (la explotación del litio) será un gran triunfo para el Estado Plurinacional de Bolivia, pero ambientalmente es un triunfo para el planeta", confesó orgulloso.

No todos piensan igual. El ex ministro de Minería Jorge Espinoza aseguró que "(el Salar de Uyuni) tiene varias desventajas frente a sus otros competidores como, por ejemplo, el Salar de Atacama en Chile".

Espinoza explicó que la concentración de litio en la salmuera de Atacama es de 0,15 por ciento por litro, mientras que en Uyuni es de 0,035 por ciento.

"Además, para procesar el litio, éste debe ser bombeado a las piscinas de evaporación. Y la evaporación en el salar de Uyuni es menor (a la de otros salares) por el clima frío. Por si fuera poco, el magnesio -que frena la evaporación- tiene una mayor concentración en las salmueras de Uyuni", dijo Espinoza.

Según la consultora en energías renovables Meridian International Research, si bien es cierto que el Salar de Uyuni es la reserva de litio más grande del mundo, el Salar de Atacama "es el depósito mundial de más alta calidad de litio".

Espinoza agregó que otra desventaja para la explotación del litio en Bolivia radica en la falta de infraestructura en y hacia el salar, a más de 700 kilómetros al sudeste de La Paz.

"No tenemos carreteras decentes hacia el Salar de Uyuni. No hay servicios básicos: ni electricidad, ni agua. Esos problemas requieren tiempo (para solucionarse). Se los va a superar, pero se necesita tiempo e inversión privada", opinó.

(Por Diego Oré. Editado por Carlos A. Quiroga y Magdalena Morales)