27 de agosto de 2009

Merkel suma presión sobre Israel por asentamientos

Por Allyn Fisher-Ilan

BERLIN (Reuters/EP) - La canciller alemana, Angela Merkel, aumentó el jueves la presión sobre Israel para que congele su programa de construcción de asentamientos en el territorio ocupado y para que reanude el proceso de paz con los palestinos.

"Debemos hacer progresos en el proceso de paz (...) y la detención de (la construcción de) asentamientos es muy importante", dijo Merkel en una rueda de prensa conjunta con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en Berlín.

"No podemos perder tiempo", agregó.

El presidente palestino, Mahmoud Abbas, dijo que solamente reanudaría las conversaciones con Israel si ese país congela la construcción de asentamientos en Cisjordania.

Hasta ahora Israel se ha resistido a los pedidos del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para que detenga la construcción de asentamientos y así posibilitar la reanudación del diálogo de paz.

Netanyahu, el líder derechista que se encuentra en el poder desde marzo, ha prometido no construir nuevos asentamientos, pero quiere permitir lo que califica como el "crecimiento natural" de los enclaves existentes.

Además, reiteró que está abierto a mantener conversaciones con los palestinos.

"Espero que en uno o dos meses podamos relanzar las negociaciones", dijo y agregó que no existe un acuerdo sobre una suspensión temporal de las construcciones.

"Estos rumores carecen de base: no hay decisión ni acuerdo. Hay un intento para reducir las diferencias. Pero los reportes sobre un acuerdo simplemente no son ciertos", agregó.

Merkel también destacó que Irán, cuyo presidente ha dicho que quiere borrar del mapa a Israel, podría enfrentar nuevas sanciones en los sectores de energía y financiero si no muestra disposición para negociar su disputado programa nuclear.

"Si no hay respuesta positiva para septiembre, tendremos que considerar mayores medidas", afirmó Merkel y mencionó posibles sanciones en los sectores de energía y el mercado financiero.

Obama ha dado plazo a Irán hasta septiembre para que acepte una oferta de seis potencias, mediante la cual podría obtener beneficios comerciales si detiene su enriquecimiento de uranio. De lo contrario, podría enfrentar sanciones más duras.

Potencias occidentales sospechan que las actividades iraníes apuntan al desarrollo de una bomba atómica, pero Irán afirma que su programa nuclear tiene fines civiles.