6 de agosto de 2009

Min. Hacienda Brasil, preocupado por fortaleza real

Por Walter Brandimarte

WASHINGTON (Reuters/EP) - El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, dijo el jueves que se siente preocupado por el muy fuerte flujo de dólares que ha empujado a la moneda local, el real, a sus máximos niveles desde octubre.

Sin embargo, Mantega agregó que no veía necesidad de reintroducir el impuesto a las operaciones financieras, el IOF, sobre las inversiones en bonos locales, dijo a periodistas tras una presentación ante un grupo de inversores en Washington.

"No veo hoy grandes operaciones de 'carry-trade' en Brasil", afirmó el ministro a periodistas luego de hablar ante inversores en Washington.

En las operaciones de "carry-trade", los inversores toman monedas con retornos más bajos para invertir en activos con mayor rendimiento.

Cuando se avivó la crisis financiera en octubre, Brasil eliminó la tasa de un 1,5 por ciento del IOF sobre las compras de bonos domésticos del Gobierno por inversores extranjeros, como parte de una estrategia para contener la entonces depreciación del real.

La moneda brasileña se valorizó un 27 por ciento este año, al apostar los inversionistas que la mayor economía de América Latina saldrá más rápido de la crisis financiera que los países desarrollados.

El real cerró el miércoles a 1,811 por dólar, su mayor valor desde el 22 de septiembre del año pasado.

Un real fuerte perjudica a los exportadores brasileños y podría plantear un riesgo para la cuenta corriente del país.

El flujo de dólares se dirige principalmente a inversiones directas y al mercado de acciones, lo cual es positivo para el país, dijo Mantega.

El ministro dijo que el Gobierno contendrá la apreciación de la moneda comprando "agresivamente" dólares y aumentando las reservas del país.

RESPONSABILIDAD MONETARIA Y FISCAL

Mantega también indicó que aseguró a los inversionistas que Brasil mantendrá su responsabilidad fiscal y monetaria pese a las elecciones generales del próximo año, cortando gastos del Gobierno y elevando las tasas de interés si fuera necesario.

Un esperado crecimiento económico de entre un 4 y un 5 por ciento en el 2010 ayudará al Gobierno a cumplir su meta fiscal, afirmó Mantega, quien sostuvo que la economía ya está creciendo a un ritmo de 4 por ciento a principios del tercer trimestre.

"Pero déjenme decir que si la economía no crece tanto por alguna razón que yo no veo en el horizonte, entonces haremos los recortes necesarios para alcanzar nuestra meta fiscal", agregó.

El ministro prometió el mismo compromiso con las metas de inflación, diciendo que si fuera necesario el Banco Central elevará las tasas de interés "de la misma forma que lo hizo en el 2006, cuando también tuvimos elecciones".

Respondiendo a preocupaciones de los inversores acerca del impacto fiscal de las medidas de estímulo adoptadas por el Gobierno, Mantega previó que la deuda pública neta de Brasil caerá a un 38,5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en el 2010, luego de subir a un 41,9 por ciento del PIB este año.