2 de julio de 2009

Moody's pone en revisión HSBC México por cartera, capitalización

MEXICO DF (Reuters/EP) - La calificadora Moody's Investor Service puso el miércoles en revisión para una posible rebaja al indicador de fortaleza financiera del banco HSBC México, unidad del británico HSBC, ante dificultades en su cartera de crédito y una capitalización menos sólida.

Los bancos mexicanos vieron deteriorarse fuertemente sus índices de morosidad en crédito al consumo desde el año pasado, luego que un explosivo crecimiento del mercado de las tarjetas de crédito fue alcanzado por la crisis financiera.

La revisión "refleja la percepción de Moody's de que el banco podría enfrentar más desafíos para atravesar el difícil ambiente crediticio actual, a causa de su capitalización y rentabilidad menos robusta", al compararla con la de otros bancos similares, dijo la calificadora en un comunicado.

El banco aún está enfrentando problemas causados por un agudo deterioro de su cartera de tarjetas de crédito y podría enfrentar mayores costos ante el deterioro de sus carteras comercial y de consumo, añadió Moody's.

La agencia dijo que podría bajar la calificación para la fortaleza financiera de HSBC desde su actual nivel de "C", considerado aceptable.

Los bancos con una calificación de "D", según Moody's, "muestran una fortaleza financiera interna modesta, potencialmente requiriendo algún apoyo externo en ocasiones".

México espera que su economía se contraiga este año hasta un 5.5 por ciento.

En ese escenario, la morosidad de la cartera de tarjeta de crédito del país se disparó a un 12.61 por ciento en mayo, según cifras oficiales.

En el caso de HSBC, ese indicador se ubicó en mayo en 16.67 por ciento, el más alto de los cinco mayores bancos en el segmento.

En cuanto a la capitalización, HSBC vio su indicador debilitarse hasta un 11.93 por ciento en abril, contra un 12.39 por ciento en marzo, según el regulador bancario mexicano.

El indicador de capitalización representa la fortaleza de un banco para soportar pérdidas.

El sistema financiero mexicano, dominado por jugadores foráneos como HSBC, los españoles BBVA y Santander y Citigroup, entre otros, es generalmente considerado sólido, al haberse concentrado por años en sectores de poco riesgo como el crédito hipotecario y comercial.