27 de agosto de 2009

Multitudinaria despedida en Irán a influyente líder iraquí Hakim

TEHERAN (Reuters/EP) - Una multitud se reunió el jueves en Teherán por la muerte de un destacado clérigo y político chiíta iraquí, cuyo fallecimiento podría intensificar la agitación política antes de las elecciones en Irak.

El ataúd de Abdul Aziz al-Hakim, que lideraba el Consejo Supremo Islámico Iraquí (CSII), uno de los partidos chiítas iraquíes más poderosos, fue sacado de la embajada de Irak en Teherán, según mostraron imágenes de la televisión del CSII.

Un día después de que Hakim muriera de cáncer en Teherán, la agencia de noticias iraní IRNA dijo que sus restos mortales serían llevados a la ciudad de Qom, un importante centro de formación chiíta, para otra ceremonia antes de ser trasladado a la ciudad santa chiíta iraquí de Nayaf para su entierro.

Medios estatales iraníes dijeron que el ex primer ministro iraquí Ibrahim Jaafari y autoridades iraníes, como el ministro de Relaciones Exteriores Manouchehr Mottaki, asistieron a la ceremonia en Teherán.

La muerte de Hakim, que nació en 1950 y se convirtió en el líder del CSII en el 2003 cuando su hermano mayor murió en un ataque con coche bomba, podría empujar al grupo a una lucha de sucesión a pesar de que Ammar, el hijo de Hakim, ha sido preparado para tomar las riendas.

Ammar, de treinta y tantos años, fue nombrado líder interino, pero se prevé que altos clérigos del CSII anuncien pronto un líder permanente.

Una sucesión tranquila será importante en un momento en el que el partido, cuyo formidable apoyo del pasado ha disminuido en el último año, se prepara para las elecciones parlamentarias de enero, en las que podría enfrentarse al primer ministro chiíta, Nuri al-Maliki.

El CSII es un importante socio en el Gobierno de coalición de Maliki y hasta hace poco era un aliado incuestionable, pero el consejo anunció días antes del fallecimiento de Hakim la formación de una nueva alianza chiíta que no incluiría al partido Dawa del primer ministro.

La muerte de Hakim alimenta la incertidumbre justo cuando Irak se esfuerza por recuperarse de grandes atentados que han minado la confianza pública en el Gobierno, entre ellos unos ataques con camiones bomba que el 19 de agosto dejaron casi 100 personas muertas en dos edificios ministeriales.

Desde Nayaf, el gran ayatolá Ali al-Sistani, el máximo clérigo chiíta de Irak, se sumó a las expresiones de pesar que han llovido desde todo el espectro político y religioso iraquí.

"Su eminencia Sistani recibió la noticia de la muerte del clérigo Abdul Aziz al-Hakim con gran pesar, después de muchos años de sacrificio sirviendo a su pueblo y nación para salvarlos de la injusticia y la dictadura", dijo su oficina en un comunicado.

El líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, en un comunicado distribuido por la agencia iraní IRNA, dijo sobre la muerte de Hakim:

"Es una gran pérdida para la nación y el Gobierno iraquí y para la República Islámica de Irán es una dolorosa pérdida".