25 de julio de 2006

Nicaragua/Venezuela.- El ente regulador nicaragüense de energía insta a las autoridades a importar petróleo venezolano

MANAGUA, 25 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Instituto Nicaragüense de Energía (INE) instó hoy al Gobierno central y al alcalde de la capital (Managua), Dionisio Marenco, a unir esfuerzos para importar "lo antes posible" el petróleo ofrecido por Venezuela a las alcaldías.

El acuerdo firmado el pasado mes de abril por la Asociación de Municipios de Nicaragua (AMUNIC) y una filial de la compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) contempla la venta a las alcaldías de 10 millones de barriles de combustible anuales.

Los términos del convenio establecen el pago del 60 por ciento de la compra en un plazo de 90 días al precio internacional del momento, mientras que el 40 por ciento restante disfrutaría de un crédito de 23 años, dos de gracia y un 1 por ciento de interés.

Sin embargo, el presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, se ha negado hasta el momento a apoyar la entrada del combustible venezolano, con el argumento de que se trata de una operación entre entidades privadas, según informa la agencia 'Prensa latina'.

A este respecto, analistas políticos consideran que el mandatario teme al rédito político y electoral que obtendría el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), partido que impulsó el convenio con Venezuela.

ACUERDO DE "GRANDES BENEFICIOS"

En una carta enviada a Bolaños y a Marenco, presidente también de AMUNIC, y divulgada hoy, el director del INE, David Castillo, asegura que el acuerdo conllevará "grandes beneficios" porque "permitirá crear un fondo de hasta 280 millones de dólares" (casi 222,6 millones de euros).

La propuesta del ente regulador contempla la importación inmediata de los 10 millones de barriles de combustible, mientras que el Gobierno daría una garantía que cubriría el 40 por ciento del valor del petróleo adquirido bajo un crédito de 20 años de plazo.

Alba Petróleos de Nicaragua (ALBANIC), la compañía que nació al calor del acuerdo petrolero, pondría a su vez el crudo en el mercado de hidrocarburos, y el resultado de la venta sería ingresado en el Banco Central, ente que se encargaría de cancelar el 60 por ciento acordado.

El resto, propone Castillo, sería destinado, por medio de asignaciones presupuestarias, a inversiones en las alcaldías, proyectos de infraestructura y pagar subsidios del transporte y la tarifa eléctrica.

Hasta el momento, ni AMUNIC ni el Gobierno se han pronunciado públicamente sobre la propuesta del INE, el cual advirtió que la crisis energética que padece Nicaragua podría agravarse aún más como resultado de los incrementos registrados en los precios del petróleo.