20 de septiembre de 2009

Obama defiende nueva política antimisiles para Europa

Por Steve Holland

WASHINGTON (Reuters/EP) - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo en una entrevista emitida el domingo que espera que su nuevo programa de defensa para Europa deje a Rusia "menos paranoica", pero negó que haya descartado el plan de instalar un escudo antimisiles en Polonia y República Checa para apaciguar a Moscú.

Desde el anuncio del jueves de que archivó el plan de su antecesor, el republicano George W. Bush, y que lo reemplazó con una nueva versión, Obama fue duramente criticado por los republicanos, que ven la decisión como una concesión unilateral para Rusia.

Moscú protestó contra el plan de Bush para contrarrestar la amenaza de misiles de largo alcance que podrían ser lanzados por Irán, debido a que el sistema se iba ubicar en República Checa y Polonia, sus antiguos territorios de influencia política.

Obama, en una entrevista en el programa "Face the Nation" de CBS grabada el viernes, dijo que su decisión no debía ser vista como una concesión a Moscú.

"Los rusos no realizan determinaciones sobre cuál es nuestra postura de defensa", apuntó. "Tomamos una decisión sobre qué será lo mejor para proteger al pueblo estadounidense, al igual que a nuestras tropas en Europa y a nuestros aliados", agregó.

Obama se ha visto frustrado por la negativa de Rusia a unirse a los esfuerzos liderados por Estados Unidos para fortalecer las sanciones contra Irán, que niega las acusaciones de Occidente de que está desarrollando armas nucleares.

"Si la consecuencia de esto es que los rusos se sientan un poco menos paranoicos y ahora estén dispuestos a trabajar de manera más eficiente con nosotros para lidiar con amenazas como misiles balísticos de Irán o desarrollo nuclear en Irán, entonces ya saben, es una ventaja", indicó el mandatario demócrata.

Obama se reunirá en Nueva York esta semana con el presidente ruso Dimitry Medvedev, donde ambos asistirán a la Asamblea General de Naciones Unidas.

Bajo el nuevo plan de Obama, Estados Unidos desplegará inicialmente barcos con interceptores de misiles y, en una segunda etapa, instalaría sistemas de defensa terrestres.