16 de noviembre de 2015

Operación Lava Jato pide que Petrobras anule compra de la refinería de Pasadena

RÍO DE JANEIRO, 16 Nov. (Notimérica) -

La Operación Lava Jato, que investiga el escándalo de corrupción en Petrobras, pretende que la compañía anule la compra de la refinería de Pasadena (Estados Unidos), una operación que se demostró ruinosa ya que la empresa estatal pagó un valor muy por encima de su precio real.

En la operación de este lunes la Policía Federal ha llamado a declarar a cinco personas y ha decretado prisión temporal para otras dos; el ex gerente ejecutivo del área Internacional y de Servicios de Petrobras, Roberto Gonçalves, y Nelson Martins Ribeiro, que sería el encargado de distribuir los sobornos resultantes de la compra de la refinería.

Según apunta el diario 'O Globo' las investigaciones apuntan también a otro operador; Diego Candolo, que ya estaría colaborando con la Policía con sus declaraciones y habría distribuido hasta cinco millones de dólares en sobornos para facilitar la compra de la refinería.

La adquisición de la refinería de Pasadena, que la ex presidenta de Petrobras Graça Foster ya calificó como de "mal negocio", salpica directamente al principal aliado del Gobierno de Dilma Rousseff, el Partido del Movimiento Democrático de Brasil (PMDB).

La mayoría de los directivos de Petrobras que recibieron dinero sucio a cambio de dar luz verde a la compra de esta refinería pertenecían al área Internacional de la compañía y habían sido colocados en su cargo por el PMDB.

El procurador de la República Carlos Lima ha asegurado este lunes en rueda de prensa que la empresa que vendió la refinería repartió sobornos tanto en Estados Unidos como en Brasil, y que hay que buscar "una reparación", por lo que ha remarcado que la compañía debería revertir la compra.

La 20ª fase de la Operación Lava Jato ha sido desarrollada en los estados de Río de Janeiro y Bahía y ha sido bautizada como 'Corrosión', aludiendo a la forma coloquial con la que los trabajadores de Petrobras conocían a la refinería de Pasadena; la llamaban 'Pelirroja' porque sus instalaciones estaban muy oxidadas.

Su compra siempre estuvo rodeada de polémica y ha sido uno de los puntales de la trama de corrupción en Petrobras. Cuando se compró en 2006 Petrobras pagó 350 millones de dólares por la mitad de la refinería, un valor muy superior al que la empresa belga Astra Oil pagó tan solo un año antes por toda la refinería, 42,5 millones de dólares.