21 de noviembre de 2007

Panamá.- Empresarios españoles, de EEUU y de Singapur proyectan en Panamá un centro de distribución de crudo

CIUDAD DE PANAMÁ, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

Empresarios españoles, estadounidenses y de Singapur presentaron hoy un plan para crear a principios de 2008 en Panamá un centro energético que se dedicará a la distribución de crudo, de productos petroquímicos y en el que se instalarán dos plantas para refinar dos millones de barriles de crudo al día.

El denominado Centro Energético de las Américas (CELA) distribuiría crudo y productos petroquímicos hacia los mercados de las costas Este y Oeste de Estados Unidos, Latinoamérica, China e India, dijeron los empresarios al anunciar el proyecto.

El presidente del proyecto CELA, Jesús Barderas, dijo que en su primera fase el proyecto involucra una inversión de 1.070 millones de dólares (721 millones de euros) y se pondría en marcha en el primer trimestre del 2008.

Otra fase incluiría la construcción, dos años más tarde, de varias refinerías con capacidad de procesar dos millones de barriles de petróleo diarios y terminales para almacenar 86 millones de barriles de petróleo.

"Será el más importante complejo energético e industrial del hemisferio", declaró Barderas a periodistas después de presentar el proyecto ante un grupo de empresarios locales y autoridades.

Un comunicado del grupo empresarial explicó que el complejo está inspirado en el parque industrial y energético de la Isla de Jurong en Singapur que permite, a las compañías que se incorporen, el uso de una infraestructura común.

El vicepresidente y ministro de Relaciones Exteriores, Samuel Lewis Navarro confió en "la seriedad y profesionalismo de los empresarios", que invertirán en el CELA. En ese sentido añadió que el gobierno de Panamá será para con ellos "un aliado serio y responsable".

Para que comience la construcción del proyecto restan varios permisos, entre los que destacan los de tipo medioambiental, según indicó Bárdenas.

Las instalaciones estarían ubicadas divididas entre la provincia atlántica de Colón en la localidad de María Chiquita, una zona rural frente al mar y del litoral Pacífico cerca de la antigua base militar estadounidense Howard. Las plantas estarían conectadas a través de un corredor de tuberías de unos 92 kilómetros que atraviesan el istmo.

Bárderas dijo que la posición geográfica de Panamá, equidistante entre las fuentes productoras de petróleos y los grandes mercados de consumo ofrecen una posición ventajosa para el desarrollo del proyecto. Por último, indicó que las empresas inversoras llevan más de dos años realizando rigurosos estudios sobre el desarrollo del proyecto en Panamá.