8 de marzo de 2016

La petrolera dirigida por militares en Venezuela comenzará a operar en menos de un mes

La petrolera dirigida por militares en Venezuela comenzará a operar en menos de un mes
EUROPA PRESS/PRENSA PRESIDENCIAL VENEZUELA

CARACAS, 8 Mar. (Reuters/Notimérica) -

La nueva compañía de petróleo y minería dirigida por militares venezolanos que brindará servicios a la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) comenzará sus operaciones en menos de un mes, ha informado el viceministro de Defensa, Alexander Hernández.

La empresa que creó el Gobierno venezolano planifica brindar servicios a PDVSA en labores de seguridad, logística y hasta servicios de explotación de pozos petroleros, ha indicado el viceministro en una entrevista con Reuters.

Según Hernández, la compañía, llamada Militar de Industrias Mineras, Petrolíferas y de Gas (Camimpeg), ya ha realizado los primeros contactos para buscar alianzas con empresas extranjeras de China, India y Rusia.

La nueva compañía ha sembrado las dudas entre algunos tenedores de bonos de PDVSA y socios petroleros extranjeros por el temor a que sea usada para proteger los activos de la estatal en caso de un inminente incumplimiento en el pago de su deuda.

"Los servicios de Camimpeg son muy amplios (...) La parte de seguridad va a estar asociada porque la empresa es de la Fuerza Armada", ha indicado Hernández en la principal instalación militar de la capital. "Es una obligación", ha afirmado.

El viceministro ha apuntado que la empresa comenzará a funcionar a finales de marzo o principios de abril, sin precisar cuáles serán sus primeras tareas. "Yo no diría que esta es una empresa paralela a PDVSA, más bien es una empresa al servicio de PDVSA, que es diferente", ha apuntado.

PDVSA debe cumplir con compromisos por unos 3.500 millones de dólares en vencimientos e intereses y, debido al desplome de los precios del crudo, han crecido los temores de que la estatal caiga en 'default' o suspensión de pagos.

La entrada en el juego de la empresa militar es contemplada también por los críticos del Gobierno como un intento del presidente venezolano, Nicolás Maduro, de conseguir más apoyo de las Fuerzas Armadas, en un momento de pérdida de popularidad por la aguda recesión, la escasez y la inflación que sacuden Venezuela.