11 de septiembre de 2009

Plan fiscal México parece buena medicina pese recesión

Por Luis Rojas Mena

MEXICO DF (Reuters/EP) - Un plan fiscal de México para subir impuestos a la población parece ser un remedio oportuno contra la severa recesión económica, pero los críticos aseguran que habría que pasar más la podadora al gasto del Gobierno.

El presidente Felipe Calderón envió el martes al Congreso el presupuesto para el 2010, junto con un paquete de reforma fiscal con un nuevo tributo del 2 por ciento de aplicación general y un alza temporal al impuesto sobre la renta.

Además, el proyecto de presupuesto propone un déficit fiscal del 0.5 por ciento del PIB, o 60,000 millones de pesos (4,500 millones de dólares), e incluye medidas para reducir la estructura de Gobierno, congela sueldos de funcionarios y disminuye gastos en embajadas, entre otros puntos.

La medida fue bien recibida por las agencias calificadoras y los analistas coinciden en que los planteamientos, que aún deben ser aprobados por el Congreso, son señales de la continuación de la disciplina fiscal que ha visto el Gobierno por varios años.

"El proyecto fiscal manda la señal adecuada de disciplina fiscal, a la vez que expresa realismo dada la situación de deterioro económico y la preocupación por concentrar esfuerzos en los sectores más vulnerables", dijo Sergio Kurczyn, analista del banco Banamex.

El secretario de Hacienda, Agustín Carstens, dijo el miércoles que de aprobarse sin cambios el paquete económico, la recaudación tributaria subiría a un 11.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), desde el 10 por ciento actual.

México tiene una de las recaudaciones más bajas de América Latina y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha dicho que la mejor forma de elevarla es ampliando impuestos al consumo como al Valor Agregado (IVA).

En lugar de intentar subir el IVA, que la oposición dominante en el Congreso ha rechazado por años, el Gobierno optó por crear un nuevo impuesto al consumo del 2 por ciento.

"Esa era la respuesta adecuada, los mexicanos pagan pocos impuestos, a nadie le gusta pagar", dijo Pedro Tuesta, economista de la firma 4 Cast en Washington.

"De lo que si pueden renegar es que no se hace suficiente corte de gastos, pero eso es políticamente difícil", agregó.

LEJOS DE SITUACION CRITICA

El Gobierno espera ahorros equivalentes al 1.4 por ciento del PIB con la fusión o desaparición de secretarías y el adelgazamiento burocrático en otras áreas.

Según cifras oficiales, el gasto del Gobierno se va a reducir en un equivalente al 1.8 por ciento del PIB en el 2010, pero para muchos la estructura gubernamental sigue siendo demasiado grande.

"Hay que ir a donde está el dinero y no donde ya no lo hay", dijo Alejandro Encinas, legislador del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), a periodistas. "Ya desmantelaron la economía popular y a la pequeña y mediana empresa", agregó.

México atraviesa por su peor recesión en décadas. El Gobierno espera una contracción económica para este año del 6.8 por ciento y el banco central una caída de hasta el 7.5 por ciento.

Aunque las autoridades esperan una recuperación de la economía en el 2010, los analistas descuentan que el desempleo seguirá alto el próximo año y que muchos mexicanos seguirán sufriendo en sus bolsillos.

Las medidas del Gobierno buscan cubrir un hueco en sus finanzas de 300,000 millones de pesos en el 2010, ya que no contará con ganancias cambiarias, fondos de estabilización y coberturas petroleras que este año compensaron menores ingresos por tributos y exportación de crudo.

Las agencias Fitch Ratings y Standard & Poor's dijeron el miércoles que la propuesta fiscal muestra el compromiso del Gobierno por mantener la estabilidad macroeconómica y evitar un deterioro significativo de su situación fiscal.

Fitch y Standard & Poor's tienen en perspectiva negativa la calificación de México BBB+, en grado de inversión, y han exhortado al país a elevar su recaudación tributaria, o de lo contrario podrían reducir la nota soberana.

Pero algunos analistas creen que las medidas propuestas por el Gobierno son suficientes por ahora para evitar una reducción de la calificación.

"Es importante aclarar que la posición fiscal de México está lejos de un 'estado crítico' y las agencias están más preocupadas por la sustentabilidad fiscal de mediano plazo", dijo Nick Chamie, analista del Royal Bank of Canada, en un reporte.

"Por lo tanto tienen tiempo para esperar y ver", agregó.