12 de agosto de 2009

Precios de Francia sufre en julio mayor caída desde 1954

Por Crispian Balmer

PARIS (Reuters/EP) - Los precios al consumidor de Francia sufrieron una baja en julio que fue la más fuerte desde 1954, afectados por los descuentos del verano boreal y la continua reducción de los precios de la energía y los alimentos, dijo el miércoles el INSEE, la oficina de estadísticas.

El INSEE dijo que el índice de precios al consumidor descendió el 0,5 por ciento mensual y el 0,8 por ciento interanual sobre una base armonizada para comparar con los precios en los otros países europeos.

Los economistas encuestados por Reuters habían previsto caídas de 0,4 por ciento y 0,7 por ciento, respectivamente.

Fue el tercer mes seguido en que la inflación anual ha bajado en Francia y los analistas decían que la segunda mayor economía de la zona euro podría continuar registrando un declive del índice de precios al consumidor (IPC) por dos o tres meses más, antes de cambiar de curso.

Los precios bajos "son buenos a corto plazo porque incrementan el poder adquisitivo y por lo tanto permiten que la gente siga consumiendo, pero a mediano plazo, pueden ser peligrosos", dijo Marc Touati, economista de la firma de corretaje Global Equities.

"Francia sigue en una situación muy frágil y no podemos darnos el lujo de subir las tasas de interés. Incluso en el 1 por ciento, son muy altas con respecto al nivel de la deflación", agregó.

Caídas de precios similares se han registrado en toda Europa y la oficina de estadística de la UE ha estimado que el IPC de toda la zona euro bajó el 0,6 por ciento anual en julio.

El Banco Central Europeo (BCE) está ansioso por evitar la deflación, que define como un declive prolongado y amplio de los precios junto con expectativas de nuevas disminuciones, y quiere que las alzas de precios sean de algo menos del 2 por ciento en el mediano plazo.

Los precios de los alimentos en Francia bajaron el 0,7 por ciento mensual en julio y el 1,1 por ciento anual, mientras que los costos energéticos descendieron el 1,0 por ciento y 18,3 por ciento, respectivamente.

El precio de los productos manufacturados bajó el 1,8 por ciento en el mes, mientras que el costo de la ropa y el calzado retrocedió el 8,5 por ciento mensual gracias a los agresivos descuentos del verano.