11 de septiembre de 2009

RESUMEN 2-GM venderá unidad europea Opel a Magna y Sberbank

Por Andreas Moeser y Philipp Halstrick

BERLIN/FRANCFORT (Reuters/EP) - General Motors decidió el jueves vender su filial europea Opel a un grupo encabezado por el fabricante de partes de autos Magna, con lo que puso fin a meses de incertidumbre sobre una politizada transacción.

La decisión, después de dos días de reuniones del directorio de GM, fue bien acogida por la canciller alemana Angela Merkel, quien había ejercido presión por la oferta de Magna, respaldada por Rusia, y podría recibir un impulso en las elecciones del 27 de septiembre debido a la opción escogida por GM.

Los analistas dijeron que GM no tenía una alternativa clara al acuerdo con Magna, por los costos de conseguir miles de millones de dólares para preservar la marca y financiar su reestructuración.

El acuerdo también representa una victoria para Rusia, cuyo Gobierno había presionado agresivamente para asegurarse un lugar en el mercado de autos mundial, el cual está consolidándose rápidamente.

En una conferencia de prensa en Berlín, la canciller alemana Angela Merkel celebró la decisión y dijo que ofrece a Opel un "nuevo inicio" y que las condiciones que GM puso para la venta son "manejables y negociables".

"Estoy muy contenta con esta decisión", indicó Merkel, que apoyó la oferta de la canadiense Magna, que tiene respaldo ruso, por sobre la oferta rival del grupo belga RHJ International.

"La paciencia y propósito del Gobierno rindieron frutos. No fue un camino fácil", aseguró.

El acuerdo definitivo estaría listo en unas pocas semanas, dijo GM en un comunicado.

La venta de Opel, parte de la reestructuración de GM orquestada por el Gobierno de Estados Unidos, trae alivio para sus 50.000 empleados en Europa, la mitad de ellos en Alemania.

Magna, respaldado por un banco estatal ruso, competía con el inversionista financiero belga RHJ International, pero Alemania se negó a apoyar esa oferta.

Merkel prometió 4.500 millones de euros (6.600 millones de dólares) en garantías gubernamentales si GM elegía a Magna.

La decisión de GM representó también una victoria para Merkel a pocas semanas de intentar ganar un segundo período al mando del Gobierno federal.

"Mi análisis es que ayuda a Merkel", estimó Gerd Langguth, cientista político de la Universidad de Bonn.

EL ACUERDO NO ESTA CERRADO AUN

El presidente ejecutivo de Sberbank, German Grez, dijo que la estructura del acuerdo era de una "complejidad sin precedentes" y que el anuncio del jueves realizado por GM era un paso intermedio importante pero no definitivo.

Por otro lado, el miembro del directorio del fideicomiso de Opel, Manfred Wennemer, ex titular del proveedor de autos Continental, expresó sus dudas sobre si Magna podría hacer de Opel una empresa competitiva, y dijo que los riesgos del acuerdo dependen de los contribuyentes alemanes.

Los analistas de autos también eran escépticos, y describían la decisión de vender Magna como una cuestión política.

"Esta es una industria que está cargada con un exceso de capacidad y terminamos de atravesar una de las mejores oportunidades en más de una década para ver una baja de la capacidad real de la industria", dijo Michael Tyndall, analista de Nomura International.

GRAN PRESENCIA ALEMANA

GM controló a Opel, cuyas raíces en Alemania se remontan al Siglo XIX, durante los últimos 80 años.

Opel tiene dos fábricas que producen vehículos bajo la marca Vauxhall en Gran Bretaña, así como grandes instalaciones en Bélgica, Polonia y España.

"Es un alivio que haya una decisión", dijo Anke Rezac, que trabaja en electrónica de vehículos en el centro de desarrollo de Opel en Ruesselsheim.

GM está preocupado por su capacidad para controlar la propiedad intelectual y la tecnología de vehículos si Magna expande los negocios de Opel hacia Rusia.

El plan de Magna prevé altas tasas de crecimiento, particularmente en Rusia.

"Magna trae consigo una experiencia sobre cómo cooperar con otras empresas. Magna entiende el negocio de los autos. Todos esos son elementos positivos", dijo el titular de GM Europe, Carl-Peter Forster.

Bajo su propuesta, Magna y Sberbank podrían poseer cada una un 27,5 por ciento de la compañía, mientras que los empleados de Opel se quedarían con un 10 por ciento y GM con el 35 por ciento restante.

Unos 10.000 trabajadores en Europa serían despedidos, un cuarto del total en Alemania.

GM dijo que un acuerdo definitivo debería de estar listo en cuestión de semanas y anticipó que el trato se cerraría a más tardar el 30 de noviembre.

Con la venta de Opel, GM se libra de los costos de reestructurar una operación que perdió 2.800 millones de dólares el año pasado, justo cuando necesita fortalecer sus ventas en su mercado local, dijeron analistas.

(1 dlr = 0,6898 euros)