26 de marzo de 2015

RESUMEN 4-Lluvias azotan norte de Chile y dejan al menos dos muertos; minas suspenden faenas

(Actualiza cifra de desaparecidos)

* Precipitaciones son las peores en casi 20 años

* Desbordes ríos y aluviones dejan cientos de aislados

* Minas de Codelco, Antofagasta y Anglo American suspenden faenas temporalmente

Por Antonio De la Jara y Fabian Cambero

SANTIAGO, 25 mar, 26 (Reuters/EP)

- El Gobierno chileno decretó el miércoles zona de catástrofe en algunas regiones del desértico norte del país, azotadas por las peores lluvias en dos décadas que dejaron al menos dos muertos y que obligaron a las fuerzas armadas a tomar el control de ciertas áreas.

El inusual fenómeno climatológico provocó en algunos municipios, especialmente de Atacama, Coquimbo y Antofagasta, el desborde de ríos y aludes que arrasaron con viviendas, caminos y dejaron cientos de damnificados, cortes en rutas y graves fallas en la fibra óptica de telecomunicación en la zona.

Pasadas las 22.00 hora local (0100 GMT), el general de carabineros Marcos Tello confirmó el hallazgo de dos personas muertas en el pueblo costero de Chañaral, uno de los más azotados por los aluviones y lluvias.

"Esto fue peor que un tsunami, porque el tsunami viene y se va. Aquí llevábamos horas en los techos esperando un rescate", dijo Darwin Vargas, quien fue retirado desde el tejado de una casa en el pueblo de Chañaral, que fue sumergido en cuestión de horas.

Antes de viajar a la zona de catástrofe, la presidenta Michelle Bachelet dijo que había entre seis y 10 personas desaparecidas en Chañaral, pero con el correr de las horas la cifra se elevó a 24.

Los damnificados alcanzaban las 800 personas y los albergados superaban los 1.700, aunque habían muchas zonas aisladas y se desconocían la situación actual en pequeñas villas y piques mineros en la precordillera.

Las autoridades manifestaron su preocupación porque se esperaban de 15 a 30 milímetros más de precipitaciones hasta la madrugada del jueves, lo que podría producir nuevos deslizamientos de tierra.

"La situación es extremadamente compleja, está golpeando muy fuerte a la Región de Atacama. El informe que tenemos es que para las próximas ocho horas continuarán las precipitaciones en la zona de forma muy intensa", dijo a periodistas el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo.

El ministro explicó que la mandataria decretó estado de excepción constitucional de catástrofe para la Región de Atacama y Antofagasta, por lo que unos 1.000 efectivos de las Fuerzas Armadas tomaron el control del orden público y resguardo en las regiones afectadas.

Ante el colapso de los caminos, la autoridad pidió a la población que evacue hacia zonas altas, especialmente a quienes habitan en quebradas y valles de las comunas de Diego de Almagro, Tierra Amarilla, Chañaral, Copiapó y el interior del Antofagasta.

Debido a que la evacuación de cientos de damnificados es sólo vía área, la autoridad determinó el traslado urgente a las zonas afectadas de al menos unos 16 helicópteros, aunque recién podrían operar a partir del jueves.

Con ello, las autoridades quieren evitar la tragedia de 1991, cuando en la ciudad costera de Antofagasta seis aluviones tras fuertes lluvias dejaron casi un centenar de muertos.

MINAS SUSPENDEN FAENAS

El inusual fenómeno climatológico se produjo debido a que un núcleo frío chocó con la cordillera de Los Andes y en vez de caer nieve se produjeron precipitaciones a gran altura que arrasaron con todo a su camino hacia los valles y pueblos costeros.

Fue tal la intensidad de las lluvias, que en algunas zonas del árido norte chileno, las precipitaciones alcanzaron el equivalente a todas las lluvias de cinco años.

Las peligrosas precipitaciones también afectaron a las principales minas de cobre, del que Chile es el mayor productor mundial.

La estatal chilena Codelco y algunos yacimientos de Antofagasta Minerals y Anglo American suspendieron sus faenas de extracción de mineral.

Codelco informó que detuvo la extracción en sus yacimientos Chuquicamata, Ministro Hales, Radomiro Tomic, Gabriela Mistral y Salvador.

"La situación se explica por el estado de los caminos y accesos a los yacimientos (en extremo resbaladizos)", dijo Codelco a Reuters.

La compañía agregó que las operaciones de sus plantas en Gabriela Mistral, Radomiro Tomic y Salvador estaban funcionando con stock de material.

En tanto, Antofagasta Minerals dijo que sus operaciones Michilla y Centinela estaban detenidas, mientras que las labores en su yacimiento Los Pelambres y su proyecto Antucoya, próximo a inaugurar, funcionaban sin problemas.

Anglo American informó que detuvo las operaciones de su mina Mantoverde en el norte de Chile, mientras que su yacimiento Mantos Blancos sufrió interrupciones debido a las fuertes lluvias.

La japonesa JX Nippon Mining & Metals, filial de JX Holdings Inc, dijo que cerró su mina Caserones en el norte de Chile debido al mal tiempo.

"Las operaciones mineras han sido detenidas en Caserones debido a que hay algunos centímetros de nieve en la zona", dijo un portavoz de JX Nippon Mining, agregando que no está claro cuándo se reanudarán las faenas.

"Las plantas de concentrado de cobre y cátodos de cobre han reanudado las operaciones luego de un corte temporal de la energía", agregó.

MILES DE AFECTADOS

Las abundantes lluvias han dejado hasta ahora unos 48.000 clientes sin agua potable y unos 38.500 sin energía eléctrica, a lo que se sumaba el corte total de la fibra óptica desde Copiapó hasta el extremo norte del país.

Además de Chañaral, Copiapó era la principal ciudad afectada por los temporales, con cientos de casas anegadas, centros comerciales y hospitales completamente inundados, según imágenes de televisión y de usuarios de redes sociales.

Debido al corte de la fibra óptica, los vuelos desde y hacia las ciudades de Copiapó, Calama, Antofagasta, Iquique y Arica, fueron afectados o suspendidos, dijo LATAM Airlines, principal operador aéreo del país.

Las autoridades ordenaron suspender las clases para los estudiantes en casi todas las regiones del norte del país.

(Con contribución Felipe Iturrieta, editado por Manuel Farías y Ricardo Figueroa)