28 de agosto de 2009

Richardson pedirá Obama pasos para mejor vínculo Cuba

Por Esteban Israel

LA HABANA (Reuters/EP) - El gobernador del estado estadounidense de Nuevo México, Bill Richardson, dijo el viernes que recomendaría al presidente Barack Obama dar "modestos pasos" en la esfera humanitaria para normalizar las relaciones con Cuba, pero aclaró que el camino será lento y difícil.

Richardson, que en el pasado actuó como enviado especial del ex presidente Bill Clinton para naciones enemigas de Estados Unidos como Corea del Norte, concluyó el viernes una visita de cinco días a Cuba para promover las exportaciones agrícolas de su estado.

Su viaje tuvo, sin embargo, un marcado perfil político.

"Al término de esta visita haré un informe para la administración Obama, con algunas recomendaciones", dijo el político de 61 años a periodistas en La Habana, aclarando, sin embargo, que no viajó a Cuba como enviado del presidente.

"Hay una buena atmósfera, la mejor atmósfera que he visto en años, para mejorar las relaciones", comentó.

¿Su receta para Obama? Comenzar por "algunos modestos pasos positivos", afirmó.

Richardson dijo que ambos enemigos deben aparcar por ahora reclamos como el levantamiento del embargo estadounidense o la liberación de los presos políticos en Cuba, para concentrarse en metas alcanzables como, por ejemplo, un intercambio cultural y académico más fluido.

Cuba y Estados Unidos están enemistados desde poco después de la revolución que llevó a Fidel Castro al poder en 1959.

El clima entre los países mejoró este año tras la asunción de Obama, pero pese a una aparente disposición al diálogo en los dos bandos, no hubo mejoras sustanciales.

Obama eliminó por ejemplo las restricciones para los viajes y envíos de dinero de los cubano estadounidenses a la isla, pero dijo que mantendría el embargo hasta que Cuba muestre avances en derechos humanos.

El presidente cubano Raúl Castro respondió que está dispuesto a dialogar sobre todos los temas, incluidos los derechos humanos, aunque sin precondiciones ni concesiones ideológicas.

"La normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos va a tomar un tiempo, no va a ser fácil. Hay un camino difícil por delante", dijo Richardson a periodistas en el Hotel Nacional de La Habana.

Richardson, que fue embajador de Estados Unidos en Naciones Unidas, dijo que Washington debe prestarle más atención a Cuba y las autoridades comunistas de La Habana deben ser más receptivas ante las aperturas de Obama.

MENSAJE DEL COMANDANTE

Richardson opinó que era "sano" un concierto que Juanes, una estrella colombiana del pop radicada en Miami, tiene previsto ofrecer a fines de septiembre en La Habana para acercar ambos países.

"Tenemos que abordar primero los asuntos humanitarios, las relaciones persona a persona. Creo que las otras divisiones más amplias que tenemos se podrán tratar después de una forma más efectiva", añadió.

Su lista de recomendaciones a Obama incluye, además, publicar cuanto antes las nuevas regulaciones sobre los viajes y envíos de remesas y flexibilizar la comercialización de medicinas cubanas en Estados Unidos.

El gobernador dijo que en las conversaciones sostenidas esta semana con funcionarios cubanos, como el vicecanciller Dagoberto Rodríguez o el presidente del Parlamento Ricardo Alarcón, pidió que facilitaran los viajes de académicos a Estados Unidos y que entablaran un diálogo informal con los exiliados de Miami, para el que se ofreció como mediador.

Los cubanos están considerando algunas de sus propuestas, dijo.

Este no fue el primer viaje de Richardson a Cuba. En 1996 se reunió con el entonces presidente Fidel Castro y obtuvo la liberación de tres presos políticos.

Esta vez, sin embargo, debió conformarse con un mensaje del Comandante, apartado del poder desde que enfermó hace tres años. "Fue un mensaje positivo. Básicamente decía 'bienvenido'", contó antes de regresar a Nuevo México.