23 de mayo de 2007

El Salvador.- Las autoridades pesqueras anuncian una veda en el sector camaronero en la costa del Pacífico

SAN SALVADOR, 23 May. (EUROPA PRESS) -

A partir del 1 de junio comenzará una veda para la pesca de camarón en el Pacífico de El Salvador, con el fin de recuperar los cultivos de este molusco. Previsiblemente la veda operará hasta el 11 de julio, según informó el ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

"La veda no es para su consumo, ya que se van a contar con reservas, así como producción de camarón en estanque e importación", aclaró el ministro de ese sector, Mario Salaverría. La intención es proteger a esta especie en su mayor época de productividad.

La producción de camarón en 2006 fue de 450.000 kilos, aunque en 2007 se pretende llegar hasta los 700.000 kilos.

Según informa el diario salvadoreño 'La Prensa Gráfica', la comisionada de Agricultura, Carmen Elena de Sol, agregó que por eso también se proyecta una segunda veda para octubre, época en la que se da el crecimiento del camarón. "Durante los dos períodos se autoriza a la extracción de otras especies", añadió de Sol en referencia a las especies de atún, róbalo, langostino, entre otras.

En compensación a los casi 12.000 pescadores artesanales de camarón, el ministerio del ramo anunció además la entrega de paquetes alimenticios de 150 dólares (111,5 euros) al mes por pescador.

El director general de CENDEPESCA, Manuel Oliva, dijo que está previsto un fondo de 170.000 dólares (126.300 euros) para estas medidas. "Para los que ya tengan varios años trabajando en la actividad y aquellos que cuenten con equipo y accesorios de trabajo", indicó Oliva.

Desde que comenzó la política de vedas temporales en 2002, la producción de camarón creció entre un ocho y un 10 por ciento, según las autoridades.

Oliva expuso que durante el periodo de veda se realizarán patrullajes en los bancos pesqueros y se investigarán los arribos de barcos en los principales puertos de El Salvador.

Las multas para los pescadores que no acaten la medida oscilarán entre los 3.000 (2.230 euros) y los 6.900 dólares (5.126 euros), suspensión de permisos para los pescadores y el decomiso del producto a pescadores o a los comerciantes.