13 de marzo de 2015

Sector privado alemán pide a Merkel no poner más cargas sus hombros

BERLIN, 13 mar, 13 Mar. (Reuters/EP) -

- La principal asociación industrial de Alemania instó el viernes a la canciller Angela Merkel a no colocar más peso sobre los hombros del sector privado y a preservar exenciones tributarias a la herencia para empresas familiares.

La asociación de empleadores BDA, el grupo industrial BDI, la Cámara de Industria y Comercio DIHK y la Asociación de Artesanos ZDH también pidieron a la coalición de Gobierno de Merkel que impulse el gasto público en infraestructura.

El Gobierno de Merkel es una coalición formada por su partido Demócrata Cristiano y los ex opositores Social Demócratas (SPD), quienes insistieron en reformas sociales que incluyen un salario mínimo y porcentajes de participación de mujeres en directorios de empresas como condición para su apoyo.

Los grupos empresariales dijeron que las reformas crean trámites burocráticos innecesarios.

"Lo que necesitamos es una moratoria sobre las cargas", dijeron las asociaciones industriales en un comunicado conjunto.

"El salario mínimo es una intrusión en las negociaciones colectivas y crea barreras al empleo", agregaron e indicaron que mantener las exenciones impositivas era "un tema central para empresas familiares".

Los grupos de presión también criticaron los planes del ministro de Finanzas, Wolfgang Schaeuble, de introducir impuestos a la herencia para compañías familiares, luego de un dictamen de un tribunal constitucional del año pasado que indicaba que las exenciones tributarias que actualmente gozan eran ilegales.

Schaeuble ha sugerido introducir una "prueba de necesidad" para las personas que heredan o que reciben bienes de una compañía por el equivalente a 20 millones de euros o más, para ver si pueden pagar el impuesto a la herencia.

Bajo la sugerencia, hasta la mitad de los bienes de los herederos podría ser usado para pagar el impuesto.

Pero los grupos industriales dicen que las propuestas amenazarían los empleos y podrían dañar a las compañías que son la columna vertebral de la economía alemana.

Merkel dijo en una conferencia de prensa en Múnich que las conversaciones políticas sobre el tema continuarían y que no había nada decidido aún.