6 de agosto de 2009

Turquía y Rusia sellan acuerdo por gasoducto

Por Orhan Coskun y Gleb Bryanski

ANKARA (Reuters/EP) - Turquía dio su consentimiento el jueves para que un gasoducto ruso atraviese sus aguas y transporte el combustible desde Rusia hacia Europa, y firmó un acuerdo con Moscú que lo ayudaría a convertirse en un centro energético vital para la región.

El Primer Ministro turco, Tayyip Erdogan, afirmó que su país le permitirá a Rusia desarrollar su proyecto "South Stream", similar al que está promoviendo la Unión Europea desde el Caspio, conocido como Nabucco y con el que busca reducir su dependencia por el gas ruso.

Por su parte, el Primer Ministro ruso, Vladimir Putin, dijo que en retribución Moscú apoyará al oleoducto que planea construir Turquía entre la localidad de Samsun, en el Mar Negro, y el centro petrolero Ceyhan en el Mediterráneo.

Rusia, que suministra un cuarto del gas natural que consume Europa, quiere acelerar la construcción de rutas de entrega de gas para evitar el tránsito por Ucrania y otros ex estados soviéticos, tras varias disputas en los últimos años.

El apoyo turco al proyecto ruso le garantizaría a Ankara tanto la entrega como el suministro de gas ruso.

Esa es una promesa que el proyecto Nabucco, que sigue buscando suministros de gas en la región del Caspio y Asia Central, aún tiene que cumplir.

Erdogan dijo que South Stream y Nabucco no eran opciones excluyentes, sino que reflejaban una diversificación de los suministros de energía. Putin hizo eco de estos comentarios.

"La construcción de South Stream no bloquea Nabucco. Dependiendo de la demanda de los consumidores, ambos proyectos pueden ser realizados", dijo Putin en una conferencia de prensa.

Las relaciones comerciales entre Turquía y Rusia representan casi 40.000 millones de dólares.

Moscú provee dos tercios del gas natural que necesita Ankara.

Algunos analistas dicen que los acuerdos que se firmaron el jueves reflejan que Turquía, candidato para ingresar en la UE, tiene mayores ambiciones en la región, más allá de sus alianzas con sus tradicionales socios occidentales.

En julio, Turquía y cuatro países de la UE firmaron un acuerdo de tránsito para el proyecto Nabucco, que Ankara usó para aumentar su poder en las negociaciones para ingresar al bloque.

"Las negociaciones (por South Stream) tan cerca de la firma de Nabucco demuestran que Turquía está dispuesto a seguir participando en todos los frentes posibles para convertirse en un centro energético y en un país estratégico para la región", dijo Wolfango Piccoli, analista del Grupo Eurasia.