9 de octubre de 2007

UE/Brasil.-La CE apuesta por no prohibir la importación de carne bovina desde Brasil a la UE por temor a fiebre aftosa

El PP y el PSOE piden a Bruselas que no alarme sobre posibles casos de enfermedad animal

BRUSELAS, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -

El comisario de Sanidad, Markos Kyprianu, abogó hoy por no prohibir la entrada en la UE de carne de bovino procedentes de Brasil a pesar de reconocer la existencia de "insuficiencias" en el sistema de transporte de animales en el país latinoamericano. La UE, dijo, "no tiene pruebas de que haya EEB (encefalopatía espongiforme bovina) en Brasil", donde además, recordó, "no hay ningún brote de fiebre aftosa desde abril de 2006".

Así se pronunció en una comparecencia ante el comisión de Agricultura y Desarrollo Rural del Parlamento Europeo, donde explicó que "tras el último control realizado" en Brasil, el pasado mes de mayo, el Ejecutivo comunitario decidió "que no había que modificar las normas para la importación de carne de bovino" y que "no son necesarias las medidas inmediatas", entre ellas, subrayó, su prohibición.

Defendió que la carne de bovino que se importa desde Brasil está "madurada y deshuesada" y es "la única autorizada" en la UE y rechazó la petición de la Asociación de Ganaderos irlandeses que pedían su prohibición, después de que la Oficina Veterinaria de la Comisión concluyera en su informe que "no se justifican más medidas restrictivas por ahora" en la importación de carne de bovino procedente de Brasil.

Según los expertos europeos, explicó, "la maduración es eficaz para impedir la extensión de la enfermedad" de la fiebre aftosa. "No permitimos (la importación de) animales vivos, sólo la carne de bovino deshuesada y madura, restricciones adicionales que sólo afectan a las áreas y sistemas de producción específicas en Brasil" donde se han detectado brotes en el pasado.

"Esto no quiere decir que no hayamos encontrado fallos en el sistema de Brasil", reconoció el comisario que dijo que la semana que viene visitará el país latinoamericano, donde pedirá a sus autoridades "corregir las deficiencias" ya que "si persisten, se tomarán medidas restrictivas" y porque "se está acabando el plazo" para corregir dichas deficiencias. "En ningún momento voy a dudar en tomar medidas, aunque afecten al mercado si hay amenazas potenciales para el consumidor europeo", agregó.

En este sentido, reconoció que la Comisión Europea desea que los "órganos certificadores, explotaciones, ganaderos cuenten con un sistema de control y que haya coordinación entre ellos". Abogó por "equilibrar las medidas que afecten al comercio con terceros países salvaguardando el máximo de seguridad" para los consumidores.

Asimismo, Kyprianu rechazó abandonar el "enfoque regionalista" por entender que, de hacerlo, "habría que seguir manteniendo las restricciones en Reino Unido por la fiebre aftosa o en Francia por la lengua azul".

Preguntado por varios parlamentarios sobre el "doble rasero" que aplica la UE en los controles a los Estados miembros y a terceros países, el responsable de Sanidad de la Comisión incidió en que "las normas restrictivas para las importaciones en la Unión Europea son muy restrictivas" lo que le ha valido el apelativo por parte de terceros países, dijo, de "la fortaleza europea". En Brasil, recalcó, las normas a cumplir "son más restrictivas que en la UE", algo no compartido por algunos Estados miembros que tienen la "impresión", reconoció, de que se aplica un "doble rasero" en cuanto a criterios de seguridad a cumplir.

El PP PIDE LA DIMISIÓN DE KYPRIANU.

La eurodiputada del PP Esther Herranz pidió a Kyprianu que "dimita o retire de la declaración escrita" el hallazgo de casos de EEB y de fiebre aftosa en Brasil al entender que "ninguna de las dos cosas eran ciertas" y por el flaco favor que está haciendo al sector que sufrirá "un aumento de precios de la carne y el perjudicado será el consumidor europeo".

En este sentido se pronunció también la europarlamentaria socialista Rosa Miguélez, quien consideró que tales declaraciones están "generando una alarma injustificada" y citó el ejemplo de los ganaderos españoles "que están muy preocupados por la situación sanitaria".

AYUDAS DE LA UE.

En relación a las ayudas a los ganaderos europeos afectados por los brotes recientes de fiebre aftosa, especialmente en Reino Unido, y por el mal conocido como lengua azul o fiebre catarral, Kyprianu aseguró que "habrá compensaciones" para ellos -financiadas en un 50% por los Estados miembros y 50% por la UE--. "También vamos a financiar las vacunas o por lo menos el primer programa de vacunación", añadió.

Admitió que la "profilaxis es cara" y que a veces su uso, dijo, "no justifica los costes", pero reconoció que "la vacunación sigue siendo la medida más eficaz para combatir estas enfermedades". A este respecto, aseguró que "a partir de 2009 los resultados serán más visibles" en cuento a vacunación de cabezas de ganado tras citar "los problemas para acelerar la producción de vacunas de un día para otro". "¿Cómo podemos lograr una protección total cuando hablamos de millones y millones de cabezas de ganado?", se preguntó el comisario.

Por otra parte, el comisario recordó que, en el caso de Reino Unido, donde aparecieron brotes sucesivos de fiebre aftosa a principios de verano y posteriormente en septiembre, "parecen guardar relación" con un laboratorio de referencia comunitaria y supone, dijo, "un caso desafortunado".

En Reino Unido cuyas reses afectadas exportadas ya han sido retiradas en todo el mundo y sacrificadas y cuyas autoridades "han conseguido eliminar los riesgos y reducir las zonas afectadas" por la enfermedad, "no ha habido más brotes de fiebre aftosa por lo que parece que estamos en la dirección adecuada", insistió Kuprianu.

Por este motivo, "se están tomando en la actualidad medidas para restringir las medidas restrictivas" impuestas en el país. Éstas "han quedado limitadas al entorno" de las granjas donde aparecieron los casos, por lo que ya no hay restricciones en Escocia, Gales y varias partes de Inglaterra, explicó.

LENGUA AZUL.

En cuanto a la enfermedad de la lengua azul, Kyprianu reconoció que afecta a muchos países del norte y oeste de Europa y, hasta la fecha, dijo, se han registrado "más de 20.000 brotes". No ocultó su "preocupación" por "la extensión de la enfermedad a diferentes regiones europeas".

Así, reconoció que la célula tipo 1 de la fiebre catarral, la variante encontrada en España y Portugal, "antes no existía y creemos que procede de Marruecos o del Norte de África" y que ahora, insistió, constituye "una nueva preocupación" para la UE.

No obstante, explicó que hay que "adaptar y ratificar nuevas normas contra la enfermedad que garanticen la seguridad y permitan el movimiento de animales y el comercio" y que ya hay dos compañías que están desarrollando la vacunación pertinente para lidiar con la enfermedad, aunque insistió en que "a partir de 2009 tendremos una protección mucho mejor" frente a la misma. Además, "hay que supervisar a los países afectados" por la enfermedad, concluyó, y recordó que los "Estados miembros pueden identificar las zonas afectadas" dentro de sus territorios.

Para cambiar de zonas restringidas a zonas libres, explicó, hace falta "enumerar las condiciones que afectan a los animales", "acuerdos bilaterales entre los países de origen y de destino" de las cabezas de ganado exportadas e importadas, "sacrificar directa y gratuitamente" a los animales enfermos y cumplir "las condiciones para la transportación" de animales.