14 de agosto de 2009

La UE duda de que el barco desaparecido esté en manos de piratas

BRUSELAS (Reuters/EP) - La Comisión Europea expresó el viernes sus dudas respecto a que el barco mercante que lleva desaparecido desde hace más de una semana haya caído presa de los piratas, como sugiere el operador del buque.

Estas palabras se suman al misterio que rodea al Arctic Sea, de 4.000 toneladas, cuya desaparición ha confundido a las autoridades europeas y norteafricanas y llevado al Kremlin a enviar barcos de guerra para sumarse a la persecución.

"Aparentemente se recibieron llamadas de radio del barco que sugirieron supuestamente que fueron objeto de ataques dos veces, la primera vez en la costa sueca y la segunda en la portuguesa", dijo un portavoz de la Comisión a periodistas.

"De la información que tenemos disponible en la actualidad, parecería que estos actos, tal y como se ha contado, no tuvieran nada en común con los actos tradicionales de piratería o robos armados en el mar", dijo Martin Selmayr.

El buque, de bandera de Malta y con una carga de madera valorada en 1.300 millones de dólares, lleva tripulación rusa y tenía previsto atracar el 4 de agosto en el puerto argelino de Bejaia. Nunca llegó y se cree que su último contacto fue desde la costa atlántica francesa.

Una oleada de piratería en la costa de Somalia ha llevado al envío de una fuerza naval internacional a sus costas, en un esfuerzo por proteger a los mercantes. Sin embargo, un secuestro en aguas europeas no tendría precedentes en los tiempos modernos.

La preocupación por la seguridad de los 15 tripulantes aumentó cuando la Autoridad Marítima de Malta dijo que había recibido información de que el barco fue abordado por hombres armados y enmascarados que se hicieron pasar por agentes antidroga en aguas suecas el 24 de julio.

La Marina rusa negó una información aparecida en la televisión estatal respecto a que la fragata Ladny estaba siguiendo un barco de descripción similar no lejos de Gibraltar.

Los parientes de los tripulantes pidieron al primer ministro Vladimir Putin, en una carta abierta, una investigación penal sobre la desaparición, informaron medios rusos, pero ahora han dejado de hablar públicamente del caso.