24 de noviembre de 2013

Vecinos árabes de Irán mantienen silenciosas reservas sobre acuerdo nuclear

RIAD, 24 nov, 24 Nov. (Reuters/EP) -

- Los vecinos árabes de Irán, profundamente inquietos por los logros diplomáticos de Teherán, mantuvieron en silencio sus reservas el domingo después de que la República Islámica alcanzó un acuerdo nuclear con potencias globales.

Los únicos dos amigos árabes de Irán -Irak y Siria- fueron rápidos a la hora de elogiar el acuerdo, al igual que la Autoridad Palestina, que los recibió con beneplácito pues coloca presión sobre Israel.

Otros estados árabes, en tanto, han hecho poco por esconder su profundo escepticismo en las últimas semanas, pero mayormente lograron mantener sus recelos para sí mismos el domingo, y algunos hasta respaldaron lo logrado.

El rey de Arabia Saudita, el principal rival regional de Irán, y los gobernantes de Kuwait y Catar, que ven con recelo a Teherán, sostuvieron conversaciones durante la noche, pero ninguno había emitido una respuesta oficial al mediodía del domingo.

Los otros países del Golfo Pérsico, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, se manifestaron conformes con el acuerdo.

"El gabinete espera que esto represente un paso hacia un acuerdo permanente que preserve la estabilidad de la región y la proteja de tensiones y del peligro de la proliferación nuclear", comentó Emiratos Árabes Unidos en un comunicado.

El ministro de Relaciones Exteriores de Bahréin, Sheikh Khalid bin Ahmed Al-Khalifa, también lo recibió con beneplácito: "El acuerdo nos saca temores, ya sea de Irán o de cualquier otro Estado".

Además de Siria e Irak, todos los otros países árabes son gobernados por musulmanes suníes que consideran al Irán chií como un enemigo y que se han preocupado ante la posibilidad de un acercamiento con Occidente que beneficie a Teherán.

A los gobernantes árabes les preocupa que el acuerdo, en virtud del cual Irán recibirá cierto alivio de sanciones a cambio de límites a su programa nuclear, señale un descongelamiento de las hostilidades de 30 años entre Teherán y Washington que dé a Irán un mayor peso regional.

"Temo que Irán ceda algo en (su programa nuclear) para obtener algo más de las grandes potencias en términos de política regional", comentó Abdullah al-Askar, presidente del comité de asuntos exteriores del consejo asesor Shoura designado por Arabia Saudita.

"El Gobierno de Irán, mes tras mes, ha probado que tiene una fea agenda en la región y en este sentido nadie en la región va a dormir y asumir que las cosas están yendo bien", agregó.

Arabia Saudita aún no ha entregado una postura oficial ante el acuerdo y Askar remarcó que él dio sus opiniones personales.

OPOSICION DEL GOLFO

Los estados del Golfo Pérsico se oponen a Irán en varios frentes en la región, incluyendo el tema de Siria, en que algunos estados financian y armas a rebeldes que combaten contra el presidente Bashar al-Assad, amigo de Irán.

También acusan a Teherán de fomentar disturbios en países como Yemen, Bahréin, Líbano e Irak, pero Irán niega incurrir en intromisiones como esas.

Israel ha dicho que el acuerdo con Irán es uno de los pocos temas en que muchos líderes árabes están en el mismo lado que el Estado judío, que presionó con fuerza en contra de lo que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, llamó un "mal acuerdo".

La Autoridad Palestina, en tanto, eligió el acuerdo, que ve como una evidencia de que Washington está tomando acciones diplomáticas pese a la resistencia de Israel.

El portavoz del presidente palestino Mahmoud Abbas, Nabil Abu Rdaineh, dijo que el acuerdo envió un "mensaje importante a Israel, para que se dé cuenta de que la paz es la única opción en Oriente Medio" y que debería impulsar a las potencias mundiales a buscar una solución al conflicto palestino-israelí.

También dijo que los palestinos quieren "un Oriente Medio libre de armas nucleares". Se presume que Israel tiene el único arsenal nuclear de la región, cosa que el Estado judío no confirma ni niega.

Irak, que tiene un Gobierno liderado por chiíes y el es único país árabe abiertamente amistoso tanto con Estados Unidos como con Irán, no tardó en elogiar el acuerdo, que el primer ministro Nuri al-Maliki calificó como "un gran paso para la seguridad y estabilidad en la región".

El Gobierno sirio de Assad, un aliado de años de Irán, también elogió el acuerdo, que dijo que prueba la importancia de la diplomacia para resolver disputas regionales.