28 de agosto de 2009

Violencia en Myanmar provoca huída de 10.000 personas a China

PEKIN (Reuters/EP) - Nuevos enfrentamientos entre las fuerzas de Myanmar y un grupo étnico armado en el remoto noreste del país han llevado a unas 10.000 personas a huir a través de la frontera hacia China, dijeron el viernes activistas y medios estatales.

Miles de personas han escapado este mes desde Kokang, en el estado birmano de Shan, luego de choques que, según un grupo de derechos humanos con base en Estados Unidos, se produjo tras el despliegue de tropas en un área que alberga a una gran cantidad de habitantes de etnia china.

El grupo con sede en Washington "U.S. Campaign for Burma", citando información de periodistas locales en contacto con los grupos étnicos, dijo el viernes que se habían registrados choques armados por primera vez en 20 años, quebrando un cese del fuego.

El Frente para la Paz y la Democracia en Myanmar (MPDF por sus iniciales en inglés), una alianza de cuatro grupos étnicos, y reportes de medios chinos han dicho que las tropas habían atacado una fábrica usada por los grupos étnicos para reparar armas ante sospechas de que estaba siendo usada para producir drogas.

Un sitio web de noticias manejado por la provincia de Yunnan (http://www.yunnan.cn) en China, que limita con Myanmar, dijo que los combates recrudecieron el jueves "llevando a los residentes del lado de Myanmar a atemorizarse y a huir en gran cantidad hacia nuestro territorio".

El sitio web dijo que hasta el viernes por la mañana habían huido hacia China unas 10.000 personas, que permanecían en siete puntos de reunión donde se les ofreció comida y atención médica.

La situación en la frontera podría incrementar la tensión entre China y Myanmar, cuya junta militar ve a Pekín como uno de sus pocos aliados diplomáticos y una fuente crucial de inversión.

"Esto se ha ido incrementando desde hace un largo tiempo. El Ejército no sólo ha aumentado las tensiones y causado problemas con los grupos étnicos, están tensando los lazos con China", dijo a Reuters Aung Zaw, editor de la revista tailandesa Irrawaddy.

"La mayor preocupación de Pekín es la estabilidad cerca de la frontera, y no está feliz con lo que está ocurriendo ahora", agregó Zaw.

Kokang, donde se iniciaron los enfrentamientos, alberga muchos habitantes de etnia china y ciudadanos chinos, muchos de los cuales manejan comercios locales y llevan a cabo negocios a través de la frontera.