25 de noviembre de 2019

Un alto cargo de la Guardia Revolucionaria de Irán pide que se castigue a los "mercenarios" implicados en las protestas

MADRID, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -

El contralmirante Alí Fadavi, alto cargo de la Guardia Revolucionaria iraní, ha pedido este domingo que se impongan duras condenas contra los "mercenarios" que se han visto implicados en los recientes disturbios registrados en el país durante las protestas contra el aumento de los precios del combustible.

"Hemos capturado a todos los mercenarios que han confesado abiertamente que estaban realizando este tipo de trabajo para Estados Unidos. El sistema judicial del país les condenará imponiendo las máximas penas posibles", ha alertado Fadavi, según ha informado la agencia de noticias Mizan.

Las autoridades iraníes han acusado a grupos de "matones" vinculados a "enemigos extranjeros" --como Estados Unidos, Israel y Arabia Saudí-- de impulsar las protestas, que han llevado a una de las peores olas de violencia de las últimas décadas.

Fadavi, por su parte, ha señalado que varias personas murieron durante las manifestaciones debido a heridas de bala provocadas por pistolas desde muy poca distancia. En este sentido, ha asegurado que los atacantes debían encontrarse entre la multitud.

La Guardia Revolucionaria dio el jueves por concluidas las protestas, que se han saldado con un centenar de muertos, y aseguró que los líderes de estas movilizaciones han sido "identificados y detenidos".

Las autoridades han afirmado que la Guardia Revolucionaria ha detenido a cerca de cien personas a las que ha descrito como líderes de las recientes protestas por el aumento de los precios del combustible.

La frustración ha ido en aumento en Irán por la continua devaluación de la moneda y la subida de los precios de productos básicos como el pan, el arroz y otros alimentos desde que Estados Unidos decidió reactivar las sanciones contra Teherán tras abandonar el pacto nuclear en 2018.

La ONG Amnistía Internacional (AI) ha acusado a las fuerzas de seguridad de abrir fuego contra los manifestantes desde las azoteas de algunas viviendas e incluso desde un helicóptero.

La organización sitúa en 115 los muertos, una cifra que Teherán considera "especulativa". El Centro para los Derechos Humanos en Irán (CHRI) estima que al menos 2.755 personas habrían sido detenidas a raíz de los disturbios.

Las protestas comenzar a mediados de noviembre después de que las autoridades anuncian un aumento de los precios del combustible de cerca de un 50 por ciento. Poco después, las manifestaciones se extendieron a un centenar de localidades iraníes para exigir la dimisión de los principales altos cargos del Gobierno.