20 de marzo de 2020

AMP.- Afganistán.- El Ministerio de Defensa afgano promete "venganza" tras el ataque talibán con policías infiltrados

MADRID, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio de Defensa de Afganistán ha prometido este viernes que "vengará" a los 25 militares y policías muertos como consecuencia de un ataque perpetrado por milicianos talibán con apoyo de varios policías en la región de Zabul, en el sur de Afganistán, según ha informado la cadena de televisión local Tolo.

"Las Fuerzas de Defensa y de Seguridad afganas no dejarán este ataque sin respuesta y vengarán la sangre de los mártires", ha asegurado en un comunicado el Ministerio de Defensa afgano, tras el ataque con policías infiltrados en puesto de control gestionados por la Policía y el Ejército afgano en Zabul.

El jefe del consejo provincial de Zabul, Atta Jan Haq Bayan, ha confirmado el ataque y ha dicho que han muerto "al menos 20" policías y militares afganos. Además, ha señalado que los milicianos han contado con el apoyo de "ocho policías partidarios de los talibán".

Un responsable gubernamental local ha declarado bajo condición de anonimato que seis agentes de las fuerzas de seguridad se han sumado al ataque talibán. Fuentes gubernamentales de Zabul han indicado que los policías que han respaldado a los talibán han abandonado el puesto de control con ellos y se han llevado sus armas.

El ataque llega un día después de que el jueves el ministro de Defensa de Afganistán, Asadulá Jalid, anunciar que las fuerzas de seguridad afganas han pasado de una posición "defensiva" a una de "defensa activa" frente a los milicianos.

En su comunicado, el Ministerio de Defensa afgano ha indicado que el ataque ha acabado con la vida de "al menos once oficiales del Ejército y seis agentes de la Policía" y que los milicianos han contado con "la ayuda de sus infiltrados" en un puesto de control de la provincia de Zabul.

El proceso de paz en Afganistán permanece estancado a la espera de que los talibán acuerden un intercambio de presos con el Gobierno afgano para poder iniciar las conversaciones entre líderes afganos contempladas en el acuerdo de paz firmado por el movimieno integrista fundado por el mulá Mohamed Omar y el Gobierno estadounidense en Doha el 29 de febrero.

El acuerdo de paz no establece un alto el fuego pero sí fija un calendario de retirada de tropas internacionales y el inicio de las conversaciones entre afganos tras el intercambio de presos pero los talibán y el Gobierno de Kabul no se ponen de acuerdo en el canje.

Los talibán lo exigen como condición previa a las conversaciones mientras siguen atacando a las fuerzas gubernamentales, mientras que el Ejecutivo exige un alto el fuego antes de proceder a liberar a los presos talibán.