19 de noviembre de 2019

AMP.- Líbano.- Los manifestantes impiden que el Parlamento de Líbano se reúna para tramitar leyes

MADRID, 19 Nov. (EUROPA PRESS) -

Miles de manifestantes han bloqueado este martes las carreteras principales que llevan hasta la sede del Parlamento libanés en el centro de Beirut, impidiendo con su movilización la celebración de la reunión convocada para este martes por la cámara legislativa para tramitar varios proyectos de ley, incluida una amnistía general, ha informado el diario local 'An Nahar'.

La sesión parlamentaria se mantenía en agenda por decisión del presidente del Parlamento, Nabih Berri, a pesar de que el país sigue sin gobierno tras la dimisión del primer ministro, Saad Hariri, en respuesta a la presión de las manifestaciones contra el Ejecutivo que se suceden desde mediados de octubre.

Los manifestantes se han enfrentado a agentes antidisturbios de la Policía cuando se han desplegado en varias carreteras para bloquear el paso de vehículos e impedir así la llegada de parlamentarios a la cámara legislativa en Beirut.

Uno de los diputados ha intentado llegar hasta la sede del Parlamento y, cuando ha constatado que no podía aproximarse, se ha dado la vuelta y sus guardaespaldas han disparado al aire para despejar el camino de salida.

Además de protestar contra el Gobierno, los manifestantes han puesto en duda la constitucionalidad de una sesión parlamentaria cuando el país está sin gobierno. La sesión parlamentaria convocada para el martes anterior también fue suspendida por las protestas.

Desde última hora del lunes, la zona aledaña al Parlamento de Beirut ha estado protegida por un fuerte despliegue policial. A pesar del despliegue, miles de manifestantes se han concentrado en torno al edificio, bloqueando las entradas y prometiendo que no habría sesión parlamentaria.

Algunos manifestantes han intentado superar el perímetro de seguridad y se han enfrentado con los agentes antidisturbios de la Policía, al tiempo que varias mujeres intentaban conformar una cadena humana entre manifestantes y agentes.

"Estamos aquí porque hay una sesión parlamentaria que es anticonstitucional", ha afirmado la manifestante Rania al Ajras, antes de criticar a los parlamentarios por su ineficacia. "Lo que tendrían que estar haciendo es elegir a un primer ministro y a un gobierno", ha remachado.

Tras el bloqueo de los manifestantes, el secretario general del Parlamento, Adnan Daher, ha anunciado en un comunicado que la sesión ha quedado aplazada "hasta que se fije una nueva fecha". Las comisiones parlamentarias, ha añadido, continuarán trabajando hasta que se fije una nueva fecha para la designación de nuevas comisiones en la cámara legislativa.

CRISIS EN LÍBANO

Saad Hariri presentó el 29 de octubre su dimisión como primer ministro en respuesta a la presión de las manifestaciones contra el Ejecutivo y contra su decisión de crear nuevos impuestos, incluida una tasa por el uso diario de la aplicación de mensajería móvil Whatsapp.

Los manifestantes han mantenido sus movilizaciones y han reclamado la salida de toda la élite política que ha estado gobernando el país desde el final de la guerra civil (1975-1990). La ola de protestas llega en un momento en el que el país de los cedros está sufriendo la más grave crisis económica y financiera de las últimas décadas.

Los bancos libaneses han vuelto a abrir sus puertas este martes tras una huelga que se ha prolongado durante una semana y en la que los trabajadores se han negado a reincorporarse a sus puestos de trabajo por temor a que les suceda algo en la capital.

El lunes, la Asociación de Bancos anunció que establecería nuevos controles y limitaría las retiradas de efectivo a 1.000 dólares por semana, permitiendo únicamente las transferencias a otros países por "temas urgentes". Este martes, la mayoría de los bancos solo han permitido a sus clientes retirar de sus cuentas un máximo de 500 dólares.

El presidente de Líbano, Michel Aoun, todavía no ha fijado una fecha para las consultas de cara a la designación de un nuevo primer ministro, en un momento en el que se mantienen las divisiones entre las facciones políticas sobre el próximo gabinete.