30 de octubre de 2016

Argentina, 33 años de democracia ininterrumpida

BUENOS AIRES, 30 Oct. (Notimérica) -

Argentina celebra este 30 de octubre 33 años de democracia ininterrumpida, tras las elecciones presidenciales de 1983, que dieron la jefatura de la Nación a Raúl Ricardo Alfonsín, líder del partido 'Unión Cívica Radical'.

El proceso democrático de Argentina fue interrumpido en 1976, mediante un golpe de Estado el 24 de marzo de este año, que sumió al país en siete años de dictadura bajo el mandato autoritario de los militares Jorge Rafael Videla, Roberto Eduardo Viola, Leopoldo Galtieri y Reynaldo Benito Bignone .

Esta dictadura cívico-militar, autodenominada "Proceso de Reorganización Nacional", estuvo encabezada por una Junta Militar, con comandantes de las tres Fuerzas Armadas al mando del país. Es calificada como la dictadura más sangrienta de Argentina.

Se caracterizó por prácticas criminales habituales como el terrorismo de estado, mediante el cual miles de personas fueron detenidas, asesinadas, torturadas o condenados al exilio. La cifra total de desaparecidos en el país durante la dictadura de Videla oscila entre las 15.000 y las 30.000 personas.

Durante el Proceso se rescataron elementos del nazismo, como la homogeneidad de la nación, objetivo que se intentó alcanzar mediante el asesinato de minorías como judíos, testigos de Jehová, homosexuales y transexuales. Son muy sonados también los secuestros masivos de niños y bebés durante estos años, que eran luego entregados a familias de militares.

Durante los siete años que el Proceso de Reorganización Nacional se llevó a cabo, la violación de Derechos Humanos fue constante y se cometieron múltiples crímenes de lesa humanidad, por los que aún hoy se sigue juzgando a los responsables. Miles de personas desaparecieron durante estos años, muchas debidas a las ejecuciones masivas que el Gobierno del país llevaba a cabo, aunque nunca apareciesen sus cuerpos.

Estas desapariciones han dado lugar a la famosa asociación argentina de 'Madres de Plaza de Mayo', que aún hoy luchan por encontrar a los desaparecidos y establecer la responsabilidad por los crímenes de lesa humanidad durante el Proceso.

Durante la dictadura de Videla se llevaron a cabo también duros procedimiento de censura, mediante el que se quemaron cientos de miles de libros y publicaciones. La política cultural y educativa también fue totalmente represiva.

RECUPERACIÓN DEMOCRÁTICA

Pero, por suerte, la dictadura argentina no tuvo más salida que entregar el poder en 1983, debido a la fuerte presión internacional por las constantes violaciones de Derechos Humanos, así como por la derrota en la guerra de las Malvinas, tras rendirse ante Gran Bretaña en 1982.

El resultado fue la celebración de unas elecciones democráticas, con todas las garantías, el 30 de octubre de 1983, que darían la presidencia del país a Raúl Alfonsín, del partido 'Unión Cívica Radical', partidario de enjuiciar a los responsables de los siete años previos de terrorismo de estado hasta las últimas consecuencias.

Fue la primera derrota de la historia del peronismo, que presentaba al candidato Ítalo Luder --líder del Partido Justicialista-- debido a que otorgaba legalidad a la ley de amnistía dictada por los propios militares responsables, rechazando la revisión del Proceso.

La participación en estas elecciones presidenciales, las primeras tras el periodo dictatorial, fue del 85,61 por ciento del electorado, y otorgó la victoria a Raúl Alfonsín con un 51,75 por ciento del apoyo, frente al 40,16 por ciento de Ítalo Luder.

Desde 1983 la democracia Argentina puede presumir de una salud de hierro, con una escrupulosa celebración de comicios cuando correspondía. La recuperación de la democracia trajo con ella el enjuiciamiento de todos aquellos culpables de violaciones de Derechos Humanos en la etapa dictatorial del país, lo que la distingue de las demás democracias recuperadas de iberoamericanas, que estuvieron marcadas por la amnistía a los buena parte de los responsables políticos de la época anterior.