17 de mayo de 2011

Brasil reitera que no hay "una guerra comercial" con Argentina

BRASILIA/BUENOS AIRES, 17 May. (Reuters/EP) -

El ministro de Comercio Exterior de Brasil, Fernando Pimentel, reiteró el lunes que las barreras a la importación de vehículos impuestas por su país la semana pasada no representan "una guerra comercial" con Argentina.

El Gobierno de Dilma Rousseff aprobó la imposición de licencias no automáticas a la importación de automóviles de cualquier país, lo que ha molestado especialmente en Argentina, cuyo principal mercado en la exportación de vehículos es Brasil. Esta medida ralentizará la importación de este tipo de bienes.

"Tenemos relaciones extremadamente amistosas con Argentina. No hay ningún motivo para creer que va a haber una ruptura ni una guerra comercial", aseguró Pimentel durante una rueda de prensa en Brasilia.

El ministro de Comercio Exterior brasileño matizó que "la medida" adoptada no va dirigida "contra ningún país", sino de "protección" de la "industria automovilística" brasileña. Según datos citados por Pimentel, el déficit en la balanza comercial brasileña del sector automovilístico fue de 1.900 millones de dólares (más de 1.340 millones de euros) entre enero y abril de este año.

Asimismo, Pimentel insistió en que los nuevos plazos para las licencias pueden causar un "problema de flujo en un primer momento", pero, ha apuntado, obedecerá la normativa de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que estipula que los permisos deben ser concedidos durante los 60 días posteriores a la presentación de la licencia.

El ministro descartó que la decisión fuera una represalia a unas barreras similares impuestas a diversos productos brasileños por parte de Argentina.

Para acercar posiciones entre ambos países, la ministra de Industria argentina, Débora Giorgi, se reunirá este martes con el embajador brasileño en Buenos Aires, Enio Cordeiro, según ha confirmado una fuente oficial del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

"La relación comercial entre Brasil y Argentina", ha dicho dicha fuente bajo la condición de anonimato, "es de socios estratégicos por lo que el sector automotriz no se va a ver afectado" a ninguno de los dos lados de la frontera. Giorgi y Pimentel han conversado acerca de este asunto, ha apostillado.

El sector automotor de Argentina ha expresado su preocupación por la situación y ha instado a ambos gobiernos a alcanzar un acuerdo para superar sus diferencias.