1 de agosto de 2008

Argentina.- La falta de transparencia en los datos hace caer la credibilidad del Gobierno argentino

BUENOS AIRES, 1 Ago. (Reuters/EP) -

Argentina, un país antaño admirado por ofrecer información pública de confianza, ahora esconde y manipula datos, lo que es una mala noticia para la economía, la inversión y los programas de asistencia social y financiera, aseguraron ayer varios economistas.

La tercera economía de América latina fue conocida por sus estadísticas fiables en todos los campos, desde demanda energética hasta bienestar social. Pero los detractores del Gobierno dicen que durante la gestión de la actual presidenta, Cristina Fernández, y de su esposo Néstor Kirchner, que la precedió en el cargo, Argentina se convirtió en un país sin números de confianza.

Información clave sobre energía, estadísticas de asistencia económica, registros de exportaciones de granos y algunos datos de distribución de ingresos y salarios desaparecieron de los sitios de internet oficiales, informaron numerosos analistas, economistas y agencias sociales sin fines de lucro.

PRESUNTA MANIPULACIÓN

Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) son el ejemplo más conocido de este problema, desde hace 18 meses algunos trabajadores de la agencia protestan contra una presunta manipulación de los datos de inflación, de crecimiento económico y de pobreza.

"La alteración del IPC (Indice de Precios al Consumidor) fue el comienzo y creo que con los indicadores sociales el hecho de no estar publicando los datos de la realidad debe reflejar que las noticias ya no son tan buenas", aseguró el economista Ernesto Kritz, de SEL Consultores.

La economía argentina lleva cinco años creciendo a tasa superiores al 8 por ciento anual, lo que permitió al ex presidente Kirchner -con un fuerte discurso de izquierda- mostrar claras mejoras en el área social. Pero Kritz explicó que eso ya no sucede. Los datos oficiales que muestran que la pobreza sigue cayendo son erróneos y la escalada de precios agravó la pobreza, añadió.

CAIDA DE LA CREDIBILIDAD

Además, indicó que la inexactitud en las estadísticas implicó que cuatro millones de pobres fueran excluidos de los programas de ayuda. Los expertos indicaron también que la caída de la credibilidad en los datos afecta la inversión y a las estrategias de negocios y los cálculos de salario mínimo.

La desconfianza en los datos aumentó el riesgo político y los costos del Gobierno para acceder a créditos internacionales. El economista y consultor en temas energéticos, Francisco Mezzadri, comentó asimismo que al limitar la publicación de datos del sistema energético, el Gobierno está tratando de esconder el insuficiente abastecimiento de combustible y energía y el aumento del gasto público para subsidios a los combustibles.

"Se niega la gravedad de esos problemas, se silencian los enormes y crecientes costos", dijo Mezzadri.

TRANSPARENCIA CERO

El Gobierno solía publicar los apellidos de las familias que reciben subsidios estatales. Pero esas listas han desaparecido, lo que hace imposible controlar abusos o distribución injusta en el sistema. "Pasamos de transparencia total a transparencia cero", afirmó Miguel Braun, director ejecutivo del Centro para la Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec).

El ex presidente Kirchner firmó en 2003 un decreto que garantizaba el acceso a la información pública. Pero Braun aseguró que las peticiones que él mismo hizo fueron inútiles. Cippec requirió más datos sobre gasto social, pero la solicitud fue rechazada. Luego, el centro reclamó ante instancias superiores y logró el apoyo para volver a realizar el pedido original de información. Pero el Ministerio de Desarrollo Social, conducido por la hermana de Néstor Kirchner, Alicia, no ha respondido aún.

El Gobierno también dejó de publicar desde mayo un registro diario de exportaciones de granos, que los productores usaban para elegir el mejor momento para ir al mercado. Un funcionario del área de prensa de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario dijo a Reuters que se publicarán nuevamente esos datos, pero no sabe cuándo.

La presidenta, que sufrió una fuerte caída de su popularidad durante una extensa disputa con el sector rural por un fallido intento de subir los impuestos a las exportaciones de granos, ha hecho dos cambios en su gabinete. Pero hasta ahora no ha habido señales concretas para recuperar la credibilidad en el Indec, como la reclamada salida del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, acusado de manipular los datos de inflación.

El Indec reporta una inflación anual menor al 10 por ciento, pero según las estimaciones privadas supera el 20 por ciento, lo que hace que los poseedores de títulos de la deuda del país que se indexan según el alza de precios al consumidor cobren posiblemente la mitad de lo que deberían.