24 de julio de 2007

Argentina.- Fernández de Kirchner quiere empresas "inteligentes" que busquen rentabilidad pero que apuesten por el país

Propone "profundizar" el modelo económico de su marido ya que sus resultados son vistos con "sorpresa" por la comunidad internacional

MADRID, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

La senadora argentina Cristina Fernández, esposa del presidente, Néstor Kirchner, y candidata del oficialismo para las elecciones de octubre, afirmó esta tarde en Madrid que en caso de ganar los comicios quiere para su país empresarios que asuman su parte de responsabilidad, y que sean "inteligentes y sepan contar".

"Espero que los empresarios sean inteligentes y que sepan contar y no que sean sensibles y buenos, porque para eso están los curas y las enfermeras", aseguró la candidata del Frente para la Victoria, en un almuerzo coloquio celebrado en un conocido hotel al que asistieron representantes del mundo empresarial, económico y cultural en España.

Fernández se encuentra estos días en España en su primer viaje al exterior para dar a conocer a la comunidad internacional su candidatura, y que ayer comenzó en Mallorca con una audiencia privada con el Rey Juan Carlos y que en las próximas horas tendrá su colofón final con el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero.

La senadora, que defendió con firmeza el modelo de Kirchner, aprovechó la ocasión para lanzar un mensaje a los empresarios, al asegurar que en la Argentina del futuro tendrán cabida aquellos que sepan que "es excelente tener rentabilidad" pero que es necesario "invertir y apostar" a esa forma de crecimiento y desarrollo.

Así, Fernández invitó a los empresarios de nuestro país a mantener y aumentar sus inversiones en Argentina y hacer caso omiso a los "profetas" que anunciaron en su momento que la llegada de Kirchner sólo sería "por un veranito" y que su mandato acabaría sumiéndose en una nueva crisis.

"AUTORIDAD, NO AUTORITARISMO"

En este punto, también tuvo palabras para defender la actuación de su marido en el primer encuentro con empresarios españoles en Madrid tras su victoria en las urnas en mayo de 2003, reunión que calificó de "cumbre borrascosa", en la que Kirchner planteó los temas que estaban encima de la mesa "con autoridad, no autoritarismo".

"El presidente estaba en ese momento deslegitimado porque sólo contaba con el 22 por ciento de los votos y el país necesitaba una señal", precisó Fernández de Kirchner, quien recordó que en ese momento el mandatario venía a dejar claro a los empresarios que Argentina necesitaba otro modelo económico.

Es más, aseguró que le causaba "mucha gracia" que las empresas extranjeras -incluidas las españolas- recriminaran a Kirchner que en los noventa había seguridad jurídica y en su mandato las cosas no eran tan claras. "¿Qué seguridad puede haber cuando me dicen que un dólar es igual a un peso?. Un dólar jamás vale un peso", subrayó.

Acto seguido, dijo que "la clave" para lograr la sustentabilidad económica es la sustentabilidad social", tras lo cual recordó que los argentinos, gracias al peronismo, tienen y demandan un "piso social" alto, ya que es una sociedad con recursos humanos "muy cualificados" que saben lo que es "un salario digno, una vivienda y vacaciones".

"PROFUNDIZAR" EL MODELO DE KIRCHNER

En otro momento de su discurso, la candidata insistió en la necesidad de "profundizar" el modelo implantado durante la gestión de su marido para "avanzar en una matriz económica de acumulación con inclusión social" porque, según destacó, Argentina ha tomado un "camino definitivo de esfuerzo, trabajo, y producción".

En este sentido, destacó los resultados del modelo de acumulación económica e inclusión social del actual Gobierno, como bajar los índices de paro a un dígito, contar con un sostenido superávit fiscal primario y reducir notablemente los niveles de pobreza e indigencia, los cuales, según dijo, son visto con "sorpresa" por el mundo.

Así, se refirió al superávit comercial de su país, que rondará los 10.000 millones de dólares y las exportaciones, que a final de año podrían superar los 50.000 millones de dólares, mientras que los niveles de indigencia se redujeron en los últimos año a "un dígito" y la pobreza al 26 por ciento.

"Argentina siempre fue un interrogante de país por las recurrentes crisis de legalidad y legitimidad que vivió el país en las últimas décadas (...) en parte por culpa de los constantes golpes de Estado", añadió la senadora, quien lamentó que durante muchos años su país haya sido conocido por sus "dificultades, caídas y debacles".

"NI DE EVA, NI DE KIRCHNER, NI DE NADIE"

Por eso, insistió en la importancia de contar con instrumentos económicos, sociales y políticos que permitan canalizar de forma democrática los conflictos sociales, ocasión en la que criticó el modelo de economía neoliberal implantado en los noventa, tanto en Argentina como en otros países de la región.

Por último, ante quienes la comparan con Eva Perón, la candidata expresó su "gran admiración" por la que fuera esposa del presidente Perón, pero recordó que a diferencia de Evita todo lo que ella ha tenido se lo he ganado "con los votos", por lo que "no hereda nada, ni de Eva, ni de Kirchner, ni de nadie".

La secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, fue la encargada de presentar a su "entrañable amiga" Fernández, ante quien aseguró que independientemente de quien gane las elecciones España seguirá "al lado" de Argentina, trabajando para fortalecer los vínculos comerciales y económicos y estrechar las relaciones.

Jiménez, que dijo de la candidata que es "una mujer de gran coraje, de fuertes convicciones y comprometida con su país", le deseó éxitos ante lo que supone "el reto más apasionante de su carrera política", tras lo cual Fernández le respondió que "el desafío más apasionante" de su vida es haber estado "32 años al lado de Néstor".