7 de octubre de 2006

Argentina.- El Gobierno argentino insiste en que rechazará conceder cualquier tipo de amnistía a los represores

BUENOS AIRES, 7 Oct. (EP/AP) -

El gobierno argentino reiteró el sábado su rechazo a la solicitud de amnistía realizada días atrás por grupos cívico-militares que reivindican la última dictadura y reafirmó su compromiso con la defensa de los derechos humanos.

Mientras tanto, la policía continúa la búsqueda de Jorge Julio López, un albañil de 77 años cuyo testimonio fue clave en la reciente condena a un represor y que lleva 20 días desaparecido.

"Los que piensan que el camino es la amnistía saben del fuerte compromiso de este gobierno con la memoria, la verdad y la justicia", dijo el vicepresidente Daniel Scioli en declaraciones a una radioemisora local.

Similares fueron las expresiones del jefe de gabinete, Alberto Fernández, quien aseguró que quienes reclaman amnistía para los represores "están mirando otro canal". "Hay grupos muy minoritarios a los que les cuesta entender lo que ha pasado en Argentina en los últimos años", agregó a la prensa.

El diputado Mauricio Macri, presidente del club Boca Juniors y referente de la oposición, acusó al Gobierno de incitar nuevos enfrentamientos al "hurgar en forma exagerada en el pasado".

Consultado sobre si apoyaba el pedido de una amnistía general para los militares procesados, Macri sostuvo ante los periodistas que la justicia debe "revisar ecuánimemente a aquellos que cometieron asesinatos bajo distintas banderas, porque ninguna se justifica".

El jueves, agrupaciones de derecha reclamaron en un acto público el fin de los procesos judiciales contra los militares y policías acusados de violaciones a los derechos humanos durante el régimen de facto de 1976 a 1983. Y tras advertir que "ningún soldado pide perdón por haber defendido a la patria", reclamaron una amnistía generalizada.

Ese fue el segundo acto de la ultraderecha, que durante casi 20 años permaneció en silencio y que ahora ha reaccionado ante la inminencia de nuevos juicios que podrían poner tras las rejas a los represores de la dictadura.

El reclamo de la derecha llega en momentos en que todo el país está en vilo por la desaparición de López, testigo principal del juicio contra el ex subjefe de la policía de la provincia de Buenos Aires Miguel Etchecolatz, condenado a cadena perpetua dos semanas atrás por torturas y crímenes.

López desapareció el domingo 17 de septiembre, dos días antes de que se conociera la sentencia a Etchecolatz.

El Gobierno y los organismos de derechos humanos no descartan que haya sido secuestrado por ex miembros del aparato represivo para atemorizar a los testigos de los aproximadamente 900 juicios contra ex militares y policías que comenzarán en los próximos meses.

Su desaparición también interpretada como una señal de advertencia al gobierno de Néstor Kirchner, que ha hecho de la defensa de los derechos humanos una cuestión de Estado.

Fue a instancias de la administración "kirchnerista" que el Congreso derogó en 2005 dos leyes de amnistía sancionadas en los ochenta que permitieron a ex militares y policías eludir la acción de la justicia.

Ambas normas fueron luego declaradas inconstitucionales por la Corte Suprema, lo que permitió la reapertura de varias causas judiciales por violaciones a los derechos humanos.