3 de agosto de 2006

Argentina.- El Gobierno logra que el Congreso apruebe la polémica ley que concede "superpoderes" al jefe de Gabinete

BUENOS AIRES, 3 Ago. (Del corresponsal de EUROPA PRESS Rafael Saralegui) -

Los diputados del oficialista Frente para la Victoria consigueron que se aprobara esta madrugada la polémica ley de "superpoderes", que permite al jefe de gabinete reasignar partidas del presupuesto sin el control del Parlamanto.

La iniciativa fue aprobada en la Cámara de Diputados por 134 votos a favor y 91 en contra, tras obtener media sanción en la Cámara de Senadores, gracias a los votos del Frente para la Victoria y otros partidos aliados como el Peronismo Federal y el Partido Nuevo.

La iniciativa fue rechazada durante los once horas del debate por la Unión Cívica Radical (UCR), el PRO de centroderecha que lidera el empresario y presidente del Club Boca Juniors Mauricio Macri, y el ARI de centroizquierda que lidera la diputado Elisa Carrió.

El propio presidente Néstor Kirchner había pedido ayer a los legisladores que aprobaran la iniciativa al hablar durante un acto en la ciudad de Rosario, al asegurar que se trataba de una ley clave para garantizar la eficacia de la administración del gobierno.

La ley aprobada modifica el artículo 37 de la ley de Administración Financiera para que el Jefe de Gabinete pueda redistribuir las partidas del Presupuesto Nacional, con excepción de los recursos de seguridad e inteligencia, sin pedir autorización al Congreso.

La diputada oficialista Patricia Fadel afirmó que "quiénes nos difaman son los mismos que sumergieron a nuestro país en las dos crisis más nefastas que tuvo la Argentina desde el inicio de la democracia. Infamia y traición a la patria es llevar al país a la hiperinflación".

El diputado radical Roberto Iglesias rechazó la iniciativa al sostener que la reforma a la ley de Administración Financiera es "una delegación de funciones" que el Congreso, dijo, "no puede dar", al considerar que se trata de una norma "inconstitucional".

Mauricio Macri sostuvo que "el debate de los superpoderes debería llamarse de superdebilidades" y anticipó que quienes respalden el proyecto "tendrán un pico y una pala en la mano para cabar aún más profunda la fosa de la institucionalidad argentina".