10 de julio de 2006

Argentina.- El Gobierno reconoce la "explosión" en el crecimiento de los asentamientos precarios en Buenos Aires

BUENOS AIRES, 10 Jul. (Del corresponsal de EUROPA PRESS Rafael Saralegui) -

El titular de la Secretaría de Tierra y Habitat, Luis D'Elía, reconoció hoy que se produjo una "explosión" en el crecimiento de los asentamientos precarios en la ciudad de Buenos Aires y en los distritos que la rodean.

"Hay una explosión en villas y asentamientos ya existentes. Crece la demanda, la gente tiene más hijos y se produce una especie de natural explosión en un país que al comienzo de la Presidencia de Kirchner, ya tenía 4 millones de unidades en déficit habitacional", dijo D'Elía en declaraciones a la emisora local 'Radio 10'.

D'Elía era dirigente de un grupo piquetero hasta que fue elegido diputado por la provincia de Buenos Aires y luego secretario de Tierras por el Gobierno del presidente Néstor Kirchner, para atender el déficit habitacional.

La semana pasada, grupos de sin techo ocuparon una serie de edificios nuevos que estaban siendo construidos por la ciudad de Buenos Aires para vecinos que carecen de lugares dignos para vivir.

Mientras tanto, diversos medios sostienen que en los últimos años surgieron 24 nuevas villas de emergencia (así se llaman a los asentamientos con casas precarias construidas con cartones y maderas) en la ciudad de Buenos Aires, el distrito con más recursos del paìs.

El Gobierno del presidente Néstor Kirchner redujo la pobreza hasta un 25% desde un récord superior al 50%. Sin embargo, pese al crecimiento experimentado por la economía durante los últimos cuatro años, no ha logrado reducir las desigualdades entre los segmentos más ricos y más pobres de la sociedad.

Un informe de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) constató que durante el último año y medio hubo más de 1.000 villas en la ciudad de Buenos Aires y en los distritos que la rodean.

A su vez, la Defensoría de la Ciudad de Buenos Aires sostuvo que más de 3.000 familias, algo así como 12.000 personas, viven en condiciones infrahumanas en una 24 villas miseria distribuidas en la ciudad de Buenos Aires.