22 de febrero de 2006

Argentina.- El jefe de Gabinete espera que hoy se convierta en ley la polémica reforma del Consejo de la Magistratura

BUENOS AIRES, 22 Feb. (Del corresponsal de EUROPA PRESS Rafael Saralegui) -

El jefe del Gabinete argentino de ministros, Alberto Fernández, dijo que esperaba que la Cámara de diputados convirtiera hoy miércoles en ley la cuestionada reforma del Consejo de la Magistratura, el organismo que designa a los jueces en el país.

La iniciativa es impulsada por la senadora Cristina Fernández, esposa del presidente Néstor Kirchner, y ya obtuvo media sanción en la Cámara de Senadores, por lo que sólo resta su aprobación en la Cámara de diputados para convertirse en norma.

La reforma fue cuestionada por la mayor parte de los líderes de la oposición por considerar que otorga más poder a los representantes del Poder Ejecutivo dentro del organismo, en perjuicio de otros sectores.

"La Cámara de Diputados tiene todo listo, confiamos que los diputados acompañen lo que aprobó el Senado", dijo Fernández, quien advirtió de que la reforma "es el resultado de muchos años de críticas al sistema con el que funcionó el Consejo de la Magistratura".

El Consejo está integrado por representantes de los abogados, de los jueces, de los profesores de derecho, de los diputados, de los senadores y del Gobierno. La reforma busca reducir el número de sus integrantes, sobre todo de los representantes de los abogados.

Fernández aseguró que "los que frustraron muchas de esas decisiones son los que participan de la corporación de abogados y no precisamente los que representan a los que eligió el voto popular" al defender las modificaciones.

"Este es el Gobierno que propuso una modificación en la Corte Suprema muy importante, promovió el fin de la mayoría automática en la Corte Suprema y en la misma Corte designó jueces moralmente intachables, técnicamente brillantes y absolutamente independientes", añadió.

Fernández dijo que es "arbitrario" decir que con la iniciativa, el Gobierno puede controlar la designación de los jueces, como sostiene la oposición. En este sentido, sostuvo que "es absolutamente imperioso cambiar" el Consejo a través del proyecto, que "básicamente tiende a agilizar los trámites y reducir el número de jueces para reducir los costos de funcionamiento del cuerpo".

Asimismo, consideró que el Consejo de la Magistratura "se volvió un organismo absolutamente costoso, que no rinde frutos en la medida que le cuesta al Estado".