12 de julio de 2007

Argentina.-El jefe de gabinete de Kirchner defiende a la secretaria de Ambiente implicada en supuestas irregularidades

BUENOS AIRES, 12 Jul. (Del corresponsal de EUROPA PRESS Rafael Saralegui) -

El jefe de Gabinete argentino, Alberto Fernández, rechazó hoy las denuncias contra la secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Romina Picolotti, por supuestas irregularidades administrativas y las adjudicó a "extraños intereses", que no identificó.

Después de haber mantenido una reunión de varias horas de duración con la funcionaria cuestionada, Fernández se presentó en la noche del miércoles ante los periodistas en la Casa Rosada, sede del Ejecutivo, para rechazar las acusaciones contra la funcionaria.

Sin permitir que se le formularan preguntas, descalificó la investigación periodística publicada el domingo pasado por el diario 'Clarín' y que dio origen a tres denuncias judiciales. A su lado, Picolotti no pronunció ni una palabra.

Fernández sostuvo hoy que "es segunda vez en tres o cuatro meses que el diario 'Clarín' le dedica un domingo a publicar que Picolotti se debe ir del gobierno", al intentar sembrar dudas sobre la investigación periodística.

El diario sostuvo que Picolotti había nombrado a varios parientes en la Secretaría con sueldos onerosos, que alquilaba aviones privados para realizar viajes al interior del país y que realizaba contrataciones mediante una fundación para evitar controles.

"Es cierto por ejemplo que la planta de personal de la Secretaría ha crecido notablemente, pero también es cierto que ha sido una demanda de la Auditoría General de la Nación que se quejaba de que la Secretaría no formulaba inspecciones y no hacía cumplir la Ley Medioambiental", dijo Fernández a Radio 10.

La funcionaria cuestionada llegó al gobierno del presidente Néstor Kirchner hace un año, después de haber participado activamente en las protestas de ambientalistas en la ciudad de Gualeguaychú contra las plantas de celulosa en Uruguay.

Fernández está considerado el jefe político de Picolotti, quien a los pocos meses de haber asumido su cargo, fue desplazada del equipo del Gobierno que participa de las negociaciones con Uruguay por el conflicto de la plantas de celulosa.

En su defensa de Picolotti, el jefe de Gabinete indicó que "detrás de todo el tema medioambiental se juegan poderosos intereses económicos de las petroleras y de las petroquímicas" y añadió que "desde que Picolotti se hizo cargo más de quince empresas petroquímicas debieron abandonar el Riachuelo y se aplicaron 434 multas a empresas mineras, petroleras y petroquímicas".