4 de julio de 2007

Argentina.- Kirchner insiste en que la crisis energética es consecuencia del crecimiento de la economía

BUENOS AIRES, 4 Jul. (Del corresponsal de EUROPA PRESS Rafael Saralegui) -

El presidente argentino, Néstor Kirchner, negó hoy que el Gobierno analice realizar cortes de energía en los domicilios particulares o aumentar las tarifas de los servicios de gas y electricidad, al salir a desmentir informaciones en ese sentido publicadas por la prensa local.

"No hay previstos ni cortes de energía ni aumentos de tarifas. La verdad es que es una información poco seria y precaria. Parece ser que hay que buscar una forma de desequilibrar al Gobierno", dijo Kirchner al hablar durante un acto en la Casa Rosada, sede del Ejecutivo.

Tal como lo hizo en días anteriores, el mandatario argentino insistió en que la crisis energética es consecuencia del aumento de la actividad en la economía local. "Queremos que el país crezca, queremos trabajo, combatir la pobreza. Si nosotros consumimos todo lo que producimos y estamos importando significa que Argentina está creciendo a ritmos importantes", indicó.

En las últimas semanas el Gobierno realizó cortes en el suministro de energía a importantes consumidores, como industrias del sector automotriz. Pero hasta ahora se ha resistido a realizar cortes programados a los domicilios particulares.

"Despacio señores, sin extorsiones sin nada, produzcan, inviertan, cumplan con los compromisos que tienen y después iremos valorizando los temas que correspondan", expresó Kirchner al criticar a las empresas del sector por no haber realizado las inversiones correspondientes.

Para hacer frente a la creciente demanda el Gobierno acordó con Brasil aumentar la compra de electricidad al país vecino. El gobierno de Luiz Inacio 'Lula' da Silva decidió subir las exportaciones diarias de electricidad de 700 megavatios a 1.100, despachados a través de la red de interconexión entre el estado de Río Grande del Sur y el norte argentino.

La energía comprada por Argentina a Brasil es más cara, por lo que Kirchner aseguró que "es un gesto solidario, pero no gratuito" y advirtió que "vamos a estar seguramente los argentinos muchos años al límite" del consumo de energía.