3 de mayo de 2007

Argentina.- El obpispo Piña dice que Kirchner no tiene problemas con la Iglesia

BUENOS AIRES, 3 May. (del corresponsal de EUROPA PRESS Rafael Saralegui) -

El obispo emérito de Puerto Iguazú, Joaquín Piña, aseguró que el presidente Néstor Kirchner le dijo que no tenía problemas con la Iglesia argentina después de la reunión que mantuvieron ayer en la Casa Rosada, sede del Ejecutivo, a petición del mandatario.

El encuentro entre Kirchner y Piña fue interpetrado como el primer

acercamiento que el presidente intenta con la poderosa Iglesia católica argentina, con la que mantiene una tensa relación desde hace dos años.

El obispo Piña fue el líder de la oposición que el año pasado derrotó al gobernador de la provincia de Misiones, Carlos Rovira, que pretendía una reforma de la Constitución provincial y que era apoyado por Kirchner.

Piña dijo hoy que Kirchner "aprendió la lección del año pasado" y agregó que ambos trataron de "bajarle los decibeles" a la tensa relación entre el Gobierno y la Iglesia, además de revelar que el encuentro había sido pedido por el presidente.

"Los dos tratamos de bajar los decibeles, él me dijo que no tenía problema con la Iglesia, que no tenía problema con ningún obispo, todo lo contrario, que está abierto al diálogo, que siempre es la vía que puede conducir a algo", dijo Piña a radio Continental.

"Yo le dije que no soy ningún enemigo político, lo que pasa es que me pareció que en aquel momento en Misiones teníamos que salvar la democracia de cualquier forma, por eso apoyé ese frente que se formó allí", añadió.

"El presidente me insistió mucho en que él no es rencoroso, lo cual me parece muy bien, y no es que haya sido yo el que buscó este encuentro, fue él que me mandó a llamar, por respeto debía acudir", indicó el obispo.

Piña dijo que días antes de la reunión se había reunido con el jefe del Episcopado argentino, cardenal Jorge Bergoglio, quien le había dicho que el gobierno lo consideraba el jefe de la oposición "pero él no es un político".

Bergoglio, la máxima autoridad de la Iglesia en Argentina, hace más de dos años que no conversa en privado con Kirchner, pese a que mantiene una buena relación con la mayoría de los dirigentes políticos argentinos.