4 de diciembre de 2013

Una ola de robos y saqueos en la ciudad argentina de Córdoba

Una ola de robos y saqueos en la ciudad argentina de Córdoba
STRINGER ARGENTINA / REUTERS

BUENOS AIRES, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -

Una ola de robos, saqueos y episodios violentos sacude la ciudad argentina de Córdoba durante la huelga policial que ha tenido lugar este martes y que ha dado vía libre a los delincuentes. En concreto, se han registrado robos en, al menos, quince supermercados y los hospitales de urgencias se encuentran desbordados.

Tal y como ha recogido el diario 'La Nación', los uniformados, que se encuentran acuartelados, reclaman aumentos salariales en una movilización que iniciaron días atrás las esposas y familiares de los policías. Estos hechos han sumido a la ciudad en una situación complicada, que ha llevado a suspender el servicio el transporte público y las clases.

Asimismo, se han producido enfrentamientos entre los delincuentes y las fuerzas de seguridad. Ante la situación, declararon cierre administrativo y el gobernador, José Manuel de la Sota, que estaba de viaje en Panamá, ha regresado de urgencia a la capital.

Tal y como describen los medios locales, durante la noche se han escuchado disparos, gritos y carreras en distintos lugares de la ciudad. Desde los hospitales informan de multitud de heridos por arma blanca y de fuego, además de accidentados en la vía pública a causa de los enfrentamientos durante los robos.

Para atajar los saqueos, hasta la zona se han desplazado grupos de elite de la policía y comisarios que reprimieron a los delincuentes con balas de goma. Sin embargo, la cantidad de efectivos es insuficiente para contener a todas las personas que se han lanzado a la calle.

De momento, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, ha afirmado que el Gobierno no está en condiciones de dar respuesta al reclamo salarial de los agentes que, entre tanto, siguen acuartelados como medida de presión.

Los agentes, a través de los portavoces sindicales, han aclarado que no están en contra de la cúpula policial y ratificaron la huelga hasta que el gobierno responda a sus peticiones. En este punto, han insistido en que un agente cobra en torno a 5800 pesos --unos 690 euros--, que consideran insuficiente para el sostén familiar.