3 de julio de 2007

Argentina.- Ordenan investigar si el ex presidente Menem entorpeció la investigación del atentado contra la AMIA

BUENOS AIRES, 3 Jul. (Del corresponsal de EUROPA PRESS Rafael Saralegui) -

La Justicia argentina ha ordenado investigar si el ex presidente Carlos Menem (1989-1999) cometió el delito de la obstaculización de la investigación del atentado contra la sede de la mutual judía AMIA, destruida por un coche bomba en 1994.

Tres jueces de la Cámara Federal ordenaron al juez de primera instancia Ariel Lijo que analice "a la brevedad posible" si el ex mandatario cometió delitos en la fustrada investigación del atentado, en el que murieron 95 personas y por el cual no hay ningún condenado.

Los magistrados también ordenaron investigar al ex ministro del Interior del Gobierno de Menem, Carlos Corach, en la misma causa donde se investiga la actuación del ex juez Juan José Galeano, procesado por las irregularidades cometidas durante la instrucción del caso.

Los jueces confirmaron los procesamientos de Galeano, del ex secretario de Inteligencia Hugo Anzorreguy y del ex titular de la DAIA (una entidad que reúne a asociaciones judías) Rubén Beraja por el pago de 400.000 dólares a un ex ladrón de automóviles para que acusara a un grupo de policías como cómplices del atentado.

"No se advierte la disposición de medidas tendientes a poner en marcha la investigación de todos los hechos denunciados", dijeron los jueces Carlos González, Gustavo Bruzzone y Jorge Rimondi, que firmaron el fallo en reemplazo de los habituales integrantes de la Cámara Federal.

Respecto de la situación del ex presidente Menem, los magistrados reprocharon al juez de primera instancia no haber dispuesto "alguna medida tendiente a disipar los hechos denunciados". En el mismo sentido, dijeron que todavía faltan medidas tendientes a aclarar la responsabilidad de Corach en las irregularidades denunciadas.

El próximo 18 de julio se cumplirán 13 años del atentado contra la AMIA, del que fueron acusados un grupo de funcionarios del Gobierno de Irán y de la milicia proiraní Hezbolá, de los cuales se pidó su captura internacional.