15 de mayo de 2007

Argentina.- El Papa acepta la renuncia del Obispo Castrense "por razones de edad"

BUENOS AIRES, 15 May. (EUROPA PRESS) -

El Papa Benedicto XVI ha aceptado la renuncia presentada ayer por monseñor Antonio Juan Baseotto, Obispo Ordinario Castrense para Argentina, "por razones de edad", según informó la Nunciatura Apostólica en Argentina.

Así, hasta el nombramiento del nuevo obispo castrense, en base al artículo IV, 3º del Acuerdo entre la Nación Argentina y la Santa Sede, vigente desde el 28 de junio de 1957, le sucederá el Vicario General, monseñor Pedro Candia.

El nuncio apostólico, monseñor Adriano Bernardini, anunció que el Santo Padre aceptó esta mañana la renuncia de monseñor Baseotto, que presentó la dimisión al haber cumplido la edad que señalan las normas canónicas, y desde ahora pasará a ser Obispo Castrense emérito.

Nacido en Buenos Aires el 29 de enero de 1957, monseñor Candia cursó sus estudios eclesiásticos en el seminario de la diócesis de San Rafael y recibió la ordenación sacerdotal el 4 de diciembre de 1993.

Desde entonces desempeñó su ministerio sacerdotal como Capellán Castrense en el Colegio Militar de la Nación y en las Fuerzas de las Naciones Unidas en Chipre. Fue jefe del servicio religioso del Comando de Institutos Militares y del II Cuerpo de Ejército.

El obispo renunciante había quedado expuesto en una fuerte polémica el año pasado tras cuestionar la política sobre salud sexual y reproductiva que lleva adelante el ministro de Salud, Ginés González García, actual candidato a legislador por Buenos Aires.

"TIRARLOS AL MAR"

Para expresar sus cuestionamientos a la política oficial en materia de prevención de embarazos y enfermedades de contagio sexual, el obispo dijo que había que "tirar al mar" con una piedra atada al cuello a quien escandalizara a los niños.

Tras el entredicho con el ministro, el presidente Kirchner y varios funcionarios manifestaron su desacuerdo con Baseotto y hasta se habló de dejar sin efecto el Concordato que rige entre la Santa Sede y Argentina, con el objetivo de disolver la Vicaría castrense.

Kirchner mantiene tirantes relaciones con buena parte de la dirigencia de la Iglesia Católica, a tal punto que nunca se reunió oficialmente con el titular del episcopado, el cardenal Jorge Bergoglio.

Un gesto de distensión se produjo hace quince días cuando Kirchner recibió en la Casa Rosada a monseñor Joaquín Piña, obispo emérito de Puerto Iguazú, que el año pasado lideró un frente opositor en las elecciones de Misiones para reformar la Constitución provincial.