3 de enero de 2007

Argentina.- Piden la declaración como sospechoso de un ex ministro de Buenos Aires por la desaparición de un abogado

BUENOS AIRES, 3 Ene. (Del corresponsal de EUROPA PRESS Rafael Saralegui) -

El fiscal federal, Federico Delgado, pidió que el ex ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires durante la dictadura militar (1976-1983), Jaime Smart, sea citado a declarar como sospechoso, en una causa en la que se investiga la desaparición de un abogado en 1978.

Según se informó en Tribunales, al fiscal también pidió al juez federal Daniel Rafecas que sean citados a declarar como sospechosos el ex juez Juan Carlos Dillon; y el ex jefe de la Unidad Regional de La Plata de la Policía Bonaerense durante el mismo período, comisario general Juan Fiorillo.

Al ex ministro Smart se le acusa de haber ordenado investigar a los "políticos, sacerdotes, periodistas y profesores", en la causa por la que se investiga la desaparición del abogado Rodolfo Gutiérrez, desaparecido desde 1978.

En su extenso dictamen, el fiscal recordó que Gutiérrez "fue secuestrado de su estudio jurídico, ubicado en el segundo piso del edificio de Belgrano 126, de San Martín, por "cuatro personas armadas que vestían de civil, y que se presentaron como policías y, tras una entrevista que no superó algunos escasos minutos, fue retirado del lugar".

Delgado sostuvo que la supuesta responsabilidad del ex juez Dillon se funda en haber emitido falsas órdenes de captura del abogado, imputándole haber favorecido la evasión de tres detenidos, para "blanquear" el secuestro y responder a los "habeas corpus" que se habían presentado en su favor.

Mientras estuvo detenido, Gutiérrez pudo escribir algunas cartas que llegaron a sus familiares en las que relató como se produjo su cautiverio y quienes eran los responsables de su secuestro y alojamiento en un centro clandestino de detención.

Delgado recordó que en el expediente figura la declaración de un ex policía quien dijo que que Gutiérrez presentaba un estado de salud "penoso", ya que "carecía de alimentos e higiene y se encontraba bajo un régimen de aislamiento total", que había sido torturado y que sus captores "cumplían órdenes de Smart y Dillon".