28 de abril de 2006

Argentina/Uruguay.- Kirchner celebrará un acto en Gualeguaychú para presentar las papeleras como una "causa nacional"

BUENOS AIRES, 28 Abr. (Del corresponsal de EUROPA PRESS Rafael Saralegui) -

El presidente Néstor Kirchner invitó a los gobernadores de todo el país a un acto que realizará el viernes próximo en la ciudad de Gualeguaychú (Argentina) para demostrar que el conflicto con Uruguay por la instalación de dos plantas de celulosa en Fray Bentos (Uruguay) es una "causa nacional".

Kirchner encabezará el acto acompañado por el vicepresidente del país, Daniel Scioli, y los mandatarios de su partido. Su intención es que uno de los oradores sea el gobernador de Mendoza, el radical Julio Cobos, que pertenece a la opositora Unión Cívica Radical, informa el diario argentino 'La Nación'.

El acto se realizará en Gualeguaychú, la ciudad argentina cuyos vecinos se convirtieron en líderes de las protestas de ecologistas contra la instalación de dos plantas de celulosa en Fray Bentos, localidad separada de Gualeguaychú por el río Uruguay, límite natural entre los dos países.

Los vecinos y ecologistas de Gualeguaychú mantienen cortado el tráfico que lleva al puente internacional que va hacia el país vecino, lo que ha generado la protesta del Gobierno uruguayo, que sostiene que la medida provocó pérdidas por 400 millones de dólares.

Los ecologistas de Uruguay preparan para este domingo una multitudinaria marcha tras la que podrían levantar el corte del tráfico en la carretera que lleva al puente internacional San Martín.

Las autoridades de Vialidad Nacional han advertido de que no permitirán una concentración multitudinaria sobre el puente internacional porque, según dicen, ésta podría poner en riesgo la estructura.

El acto de Kirchner es simultáneo a la presentación que el Gobierno argentino anunció realizaría ante el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya para denunciar a Uruguay por la supuesta contaminación que las plantas provocarían en el medio ambiente.

El Gobierno de Argentina ha pedido a la empresa finlandesa Botnia y a la española Ence que detengan la construcción de las plantas durante 90 días para que se pueda realizar un estudio ambiental.