7 de agosto de 2009

Bebé es declarado muerto por error en hospital estatal paraguayo

ASUNCION (Reuters/EP) - Un bebé, que nació prematuro y fue dado por muerto en un hospital estatal de Paraguay, volvió a ser internado horas después de ser retirado del sanatorio cuando sus familiares escucharon su llanto a través de la caja de cartón en la que fue depositado, dijeron médicos el jueves.

El caso puso en evidencia las deficiencias del sistema estatal de salud en Paraguay y dejó desconcertados a varios médicos del hospital central del Instituto de Previsión Social (IPS) en Asunción, que no pudieron explicar a cabalidad lo ocurrido.

El bebé, hijo de una mujer de 24 años, nació la tarde del jueves con cinco meses de gestación y fue dado por muerto por los médicos que lo trataron, que confeccionaron un certificado de defunción y entregaron el cuerpo a sus padres.

El niño fue colocado en una caja de cartón y trasladado al domicilio de la familia por una tía, que antes de llegar a su lugar de residencia estuvo de compras en un supermercado, según el diario Ultima Hora digital.

Cuando se disponía a abrir la caja cerca de la medianoche, la mujer escuchó que el bebé lloraba amargamente y tras constatar que estaba vivo volvió a ingresarlo de urgencia en la unidad de neonatología del hospital, en donde los médicos no conseguían entender lo sucedido.

"Ahora la criatura está estable. Se le van a realizar todos los estudios para determinar si hay secuelas o no", dijo a una radioemisora asuncena Aida Notario, médica del IPS.

El jefe de terapia intensiva pediátrica del IPS, Ernesto Weber, dijo que se trataba de un "caso rarísimo".

"Yo tengo entendido y asumo que la persona que dio el certificado de defunción no constató ninguno de los signos vitales", dijo a la radioemisora UNO.

No obstante, el director médico del IPS, Alberto Cardozo, restó importancia al hecho y defendió a los galenos involucrados, argumentando que éstos cumplieron con el protocolo establecido.

"No es el primer caso que ocurre en el mundo. Ha habido adultos que se han levantado de un cajón. Es una rareza que ocurre. Científicamente no se puede explicar", señaló Cardozo a la radioemisora Primero de Marzo.

El padre del menor, José Alvarenga, declaró a medios locales que no dejaría impune lo que calificó como una grave negligencia del personal de la salud.