6 de octubre de 2006

Bolivia.- Aumentan a 12 los muertos y a 57 los heridos tras el enfrentamiento minero en la ciudad andina de Huanuni

LA PAZ, 6 Oct. (EP/AP) -

Aumentan a 12 las personas muertas y a 57 las que resultaron heridas tras desencadenarse un enfrentamiento en la localidad andina de Huanuni, cuando mineros que trabajan por cuenta propia en cooperativas bolivianas atacaron con dinamita a obreros estatales del subsuelo, según anunció el portavoz presidencial, Alex Contreras.

La cadena de televisión 'ATB' aseguró que entre los muertos hay dos mujeres y que el número de fallecidos podría incrementarse hasta diez, entre ellos trabajadores de ambos bandos y habitantes que no están vinculados al conflicto.

En rueda de prensa, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, señaló que el Ejecutivo ordenó el repliegue de los soldados apostados en Huanuni hace cuatro meses, cuando los cooperativistas, que ya habían tomado parcelas, intentaron apropiarse de más sectores de la mina local ante el rechazo de los mineros estatales.

Asimismo, indicó que el gobierno ha enviado una comisión de "pacificación" para intentar apaciguar este "enfrentamiento fratricida", que continuaba a últimas horas de la tarde (madrugada en España).

El ministro informó que los militares destinados en la zona se alejaron de Huanuni porque estaban siendo "hostilizados, provocados" por los mineros.

Desde Huanuni los trabajadores de la Corporación estatal Minera de Bolivia (Comibol), propietaria de la mina estañífera Posokoni en disputa, aseguraron, sin embargo, que la misión oficial no ha llegado y que los enfrentamientos continúan.

Según los informes de prensa, parte de los 4.000 mineros cooperativistas que se han asentado en un sector de Posokoni atacaron a unos 1.000 mineros de Comibol, que trabajan para el Estado y a quienes se llama "sindicalizados".

RESPONSABILIDAD A MORALES

Los empleados de Comibol han acusado al Gobierno de estar a favor de los cooperativistas, que suman unos 63.000 en todo el país, porque habían apoyado la campaña de Evo Morales a la Presidencia. Así, el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), el minero Pedro Montes, acusó al mandatario de tener responsabilidad en la tragedia por no detener el conflicto con tropas oficiales.

"Dicen que no van a mandar a los militares, ahora... que den cajones para los muertos", señaló Montes, quien debió contener las lágrimas antes de hablar con la prensa. "El señor presidente de la República, que deje mancharse las manos con sangre", agregó al advertir que en las próximas horas podría ordenar un bloqueo de carreteras en el oeste del país en señal de protesta.

Por su parte, el presidente de la Asamblea de Derechos Humanos, Guillermo Vilela, también responsabilizó al Ejecutivo alegando que "el descuido con que ha actuado en favor de un solo sector, agravó la situación".

Los sindicalizados acusan también al Gobierno de ser el responsable de las supuestas arbitrariedades de los cooperativistas, que tienen en el ministro de Minería, Wálter Villarroel, a uno de sus antiguos dirigentes.

RENUNCIA DEL MINISTRO

Mientras tanto, Villarroel acusó a los sindicalizados de ser los responsables de la violencia por no estar de acuerdo con ceder más espacios a los cooperativistas y, tras anunciar su dimisión, se desdijo ante la prensa.

La localidad de Huanuni fue explotada hasta 2005 por la empresa británica Allied Deals, pero la firma abandonó las operaciones tras declararse en quiebra. Como el yacimiento es estatal, Comibol reemprendió las operaciones, pero al poco tiempo miles de cooperativistas se instalaron en la zona.

Los cooperativistas informaron el pasado mes de septiembre que una delegación de sus dirigentes viajó a Estados Unidos y que allí se adquirieron de Allied Deals los derechos de explotación de Huanuni por un millón de dólares. La televisión 'ATB' informó que la documentación que presentaron fue observada por el Gobierno y que eso habría motivado el ataque.