21 de noviembre de 2012

Bolivia.- Bolivia se paraliza para responder al primer censo en once años, que ha movilizado a 400.000 personas

LA PAZ, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

Alrededor de 400.000 personas se han movilizado en todos los puntos de Bolivia para recoger información que permita elaborar el Censo de Población y Vivienda, el primero en once años y con el que el presidente, Evo Morales, confía en obtener una "radiografía" más exacta del país y redistribuir ingresos.

Unas 217.000 personas se encargan de recorrer los dos millones de hogares y emplazamientos que existen en Bolivia. A ellos se suman 38.000 policías y 43.000 soldados, así como 50.000 voluntarios que pueden ser convocados por las autoridades si así lo estiman necesario, informa la agencia de noticias oficial ABI.

Bolivia, país con una superficie de 1,1 millones de kilómetros cuadrados, no realiza ningún estudio de población desde 2001, año en el que se cifró en 8,2 millones el número de habitantes. Si la tasa de crecimiento se ha mantenido en la última década, en torno al 2,11 por ciento, el censo de 2012 arrojará una población aproximada de 10,1 millones de habitantes.

El censo, que costará alrededor de 50 millones de dólares (unos 39 millones de euros), ha llegado precedido de la polémica por la redistribución de los límites municipales. Varias comunidades han cortado carreteras por la pérdida de terrenos, ya que estos cambios le supondrán quedarse también sin los recursos que recibían hasta ahora.

El primer ciudadano en responder a las 49 preguntas de los encuestadores ha sido el presidente, Evo Morales, quien desde su residencia ha destacado la importancia de "planificar de manera soberana y digna" los recursos de Bolivia. La "radiografía" que saldrá de este estudio, ha dicho, será "para bien de todos los bolivianos", para "planificar el desarrollo del pueblo".

Morales, vestido con un polo con el logotipo del Instituto Boliviano de Estadística (INE), ha defendido que el censo no servirá "para rendir cuentas a organismos internacionales", como en ocasiones anteriores en las que supuestamente los "llamados imperios" terminaban haciéndose cargo de la pobreza del país sudamericano.

El mandatario ha avanzado que el censo deparará "sorpresas", tanto en lo referente al número de habitantes como en la redistribución de la población. El Gobierno prevé crear nuevos municipios, sobre todo en el área de la Amazonia.

El vicepresidente, Álvaro García Linera, ha recalcado ante la prensa que la información censal es "imprescindible, obligatoria y necesaria" para "el bienestar de las familias de aquí a diez años". "Debemos quedarnos donde vivimos, no debemos desplazarnos a ningún otro lugar a la espera de que nuestros empadronadores lleguen a nuestros hogares, en el campo en la ciudad y anotar las preguntas que nos vayan consultando", ha subrayado.

La jornada ha arrancado "en tranquilidad", según el ministro de Defensa, Roben Saavedra, que ha destacado en una entrevista con la Red Informativa del Estado Plurinacional (RIEP) "la más absoluta calma" en la que se desarrolla el estudio.